José Antonio López-Arias
Director general de Cofares
J. N.
Madrid
La mayor capacidad que otorga el RDL 9/2011 al farmacéutico a la hora de realizar la dispensación hará que si antes la gestión era importante ahora sea fundamental. El director general de Cofares, José Antonio López-Arias, es consciente de esta situación y analiza para EG las posibles consecuencias.
Pregunta. El RDL 9/2011 otorga a los farmacéuticos una mayor capacidad de gestión de sus farmacias, ¿no es así?
Respuesta. Sí, con la entrada en vigor del RDL 9/2011 la decisión de dispensar una marca o genérico dentro de un conjunto homogéneo corresponderá al farmacéutico, siempre que esté en el Sistema de Precios de Referencia (SPR) y en precio menor.
P. Una situación novedosa.
R. Una situación anómala, no solo en el mercado nacional sino también con respecto a Europa, donde la marca tiene un precio por encima del genérico. Esa situación confiere al farmacéutico una capacidad de influir en su relación con el paciente que le permite mejorar su gestión si realmente trabaja como si fuera una categoría de producto de cada uno de los grupos homogéneos. Entiendo que las farmacias tienen que empezar a plantearse para cada principio activo que producto les interesa trabajar. No solo es rentabilidad sino que también es seguridad, convencimiento y otros criterios que la farmacia tenga que valorar de cara a esa dispensación.
P. Productos más limitados. ¿Facilitará la gestión?
R. Claro. Por ejemplo, ahora tenemos unas 4.500 referencias diferentes de genéricos junto con sus marcas, que se pueden convertir por SPR en unas 500 referencias. Es decir, hemos multiplicado por nueve el número de referencias con el que trabajamos, con la consiguiente disminución de rotación, ampliación de espacios y demás. Ahora habrá quien opte por trabajar un genérico, una molécula por laboratorio, un laboratorio de genéricos o productos marca o un mix que le permita obtener mayor rentabilidad.
P. ¿La mayor capacidad de gestión puede paliar los efectos de los recortes?
R. Es una vía que la farmacia debe desarrollar en su estrategia. Hoy la economía de la farmacia está tan deteriorada que debe utilizar todos los resortes de gestión que le permite la legislación para garantizarse el futuro.
P. Con esta modificación de la Ley de Garantías los laboratorios tratarán de ganarse el ‘afecto’ de los farmacéuticos, ¿está de acuerdo con esta afirmación?
R. Tienen que replantearse su estrategia y entiendo que algunos lo están interiorizando.
P. Y la distribución puede actuar de correa de transmisión, ¿no?
R. La distribución como correa de distribución debe ser importante. Lo que ocurre es que el laboratorio de genéricos sí está acostumbrado a hacer ese trabajo, pero los innovadores no. Un pez que se mueve en el mar si lo sueltas en agua dulce puede tener problemas, porque hablamos de un medio hostil, en el que tienen que aprender y tomar sus decisiones para adoptar su estrategia. Aquí la distribución tiene que incorporar a su oferta tradicional una de valor añadido que permita al laboratorio posicionarse en la farmacia y a la farmacia aumentar su rentabilidad. Y es que los distribuidores no estamos preocupados de nuestra rentabilidad sino que lo que más nos preocupa es la de nuestros clientes, que son los que nos pagan. Si al final la farmacia es rentable el binomio farmacia-distribución será rentable, si tiene problemas estos irán hacia atrás en la cadena.
P. Visto el campo de actuación, tener mayores conocimientos sobre gestión será vital, ¿no?
R. Por supuesto, la gestión va a ser la única manera de conseguir resultados.






































