| viernes, 13 de septiembre de 2013 h |

José María Fernández Sousa-Faro

La capacidad de inventiva de las administraciones españolas sigue deparando al sector farmacéutico que sorpresas desagradables que, como señala el presidente de PharmaMar, inevitablemente dan lugar a comparaciones, aunque sean odiosas. Y es que, todos los países, incluso uno ‘rescatado’ como Portugal, acatan escrupulosamente la directiva de morosidad que obliga a liquidar los intereses de demora.