Poco ha durado el clima de entendimiento mostrado por la patronal farmacéutica FEFE y los sindicatos (UGT; CC.OO; UGT y Fetrafa) en la reunión que mantuvieron el pasado 24 de julio, en la que se acordó prorrogar la ultraactividad del XXIII convenio colectivo de oficinas de farmacia hasta el 31 de septiembre de 2013 y citarse este 11 de septiembre para la negociación de un nuevo texto (el XXIV).
Aunque ambas partes esperaban mucho de dicho encuentro, el transcurso del mismo ha sacado a relucir las históricas discrepancias entre ellas, sin que en él se produjese avance alguno en la negociación del esperado XXIV convenio. En esta ocasión, el desencuentro ha venido determinado por la petición con la que acudió FEFE a esta cita, y que consistía en solicitar una nueva prórroga de tres meses adicionales de la ultraactividad del XXIII convenio colectivo, hasta el 31 de marzo de 2014 y, por consiguiente, dispoer de plazo hasta esa fecha para alcanzar un acuerdo. Esta solicitud fue argumentada por los representantes de la patronal puesto que próximamente —posiblemente en octubre— FEFE deberá abrir un proceso electoral y, por tanto, “podría darse el caso de que el equipo encargado de la negociación del convenio estuviese en funciones y, por tanto, lo preferible es esperar a la composición de la nueva junta”, confirma a EG Juan Vacas, su vicepresidente. Sin embargo, el bando sindical se opuso a atender tal solicitud, lo que provocó el fin de la reunión sin que entrasen “en harina” a negociar ningún punto del que sería nuevo convenio colectivo. Al menos, ambas partes se han vuelto a citar para el próximo 9 de octubre en un enésimo intento de desbloquear la situación.
Según indica Vacas, FEFE manifestó a los sindicatos que la ampliación en tres meses de la ultraactividad del XXIII convenio y del plazo para negociar el texto sucesor “sería improrrogable”. Incluso, Vacas asegura que en conversaciones previas mantenidas con algunos representantes sindicales “nos habían mostrado su predisposición a atender la petición”. Sin embargo, la opinión con la que acudió la totalidad del bando sindical a la cita del 11 de septiembre fue finalmente contraria a ello.
Cabe recordar que si la mesa negociadora no firma un nuevo texto antes del 31 de diciembre de 2013, desde esa fecha será el Sistema Interprovincial de Medición y Arbitraje (SIMA) quien decidirá sobre los puntos discordantes. El 9 de octubre habrá una nueva oportunidad para evitar este extremo.






































