Según el I Estudio de afinidad de los farmacéuticos en el uso de las nuevas tecnologías, presentado el pasad mes de octubre por el Grupo Cofares, el 63 por ciento de los farmacéuticos que utiliza Internet dispone de perfiles en las redes sociales (de ellos, el 46 por ciento accede diariamente a ellas). Unas cifras que son parecidas a las del conjunto de la sociedad española, puesto que el IV estudio anual sobre redes sociales 2012 revela que el 79 por ciento de los internautas nacionales entre 18 y 55 años utilizaron estas redes en el último año. Un porcentaje que, además, crece a un ritmo del 5 por ciento anual.
Si se atiende a su aceptación que tienen las redes sociales entre farmacéuticos y ciudadanos, y teniendo en cuenta que los segundos son potenciales pacientes de los primeros, en el sector ya ha empezado a tomar fuerza la siguiente pregunta: ¿qué recorrido pueden tener las redes sociales en la mejor comunicación farmacéutico-paciente y, en concreto, en la mejora de sus resultados en salud? Los expertos son optimistas al respecto y, aunque todavía puede considerarse un universo “por explorar”, ya están desarrolladas diversas iniciativas al respecto.
Tanto en el ámbito de la farmacia comunitaria como en el de la farmacia hospitalaria, donde la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH) dispone de un grupo de trabajo específico en el mundo 2.0. “Tenemos claro que favorecen la comunicación con el paciente y mejoraría la seguridad y eficiencia. La mayor parte de los ciudadanos ya dispone de acceso a Internet y eso acorta espacios y tiempos en nuestra labor”, indica al respecto José Luis Poveda, presidente de esta sociedad científica.
Recordatorio de tomas
Ahora bien, ¿qué ventajas concretas podrían ofrecer las redes sociales en la asistencia al paciente? Inma Riu, farmacéutica experta en 2.0 y directora Saludability, menciona aspectos como “los recordatorios de tomas o los avisos sanitarios”, además de facilitar “una comunicación más personalizada a través de los mensajes públicos o privados que permiten redes como Facebook y Twitter”.
Respecto a los recordatorios de tomas de la medicación, esta experta recuerda que ya existen aplicaciones, principalmente promovidas por compañías farmacéuticas, que pueden vincularse al perfil en Twitter del paciente de tal manera que recibe mensajes recordatorios cada vez que debe tomar una dosis del medicamento. Una herramienta que también pueden tener en cuenta las farmacias, obteniendo además “un punto diferencial” respecto al resto de establecimientos, apunta la directora de Saludability.
Asimismo, las redes sociales disponen de un gran potencial para poner en conocimiento a la población con rapidez e inmediatez posibles avisos o alertas sanitarias, ya que la sociedad no tiene acceso a los canales de información ‘oficiales’ por los que transmiten dichos avisos entidades como la Agencia Española del Medicamento (Aemps) o los colegios farmacéuticos. Si bien es cierto que estos avisos también suelen difundirse en los propios perfiles sociales de estas entidades, de acceso público, los pacientes no tienen por qué conocer su existencia. “Yo misma me he enterado y solucionado problemas en la farmacia gracias a Twitter antes que por los canales oficiales”, cuenta Riu como experiencia personal. Para ella, sería óptimo “que los farmacéuticos que cuenten con perfiles en redes sociales ‘viralicen’ estos mensajes”.
Ámbito hospitalario
La apuesta por las nuevas tecnologías y las redes sociales, también ha llegado al ámbito hospitalario, con unos objetivos semejantes a los de la farmacia comunitaria. “Son herramientas en la mayoría de casos gratuitas y fáciles de usar que permiten una rápida interacción y se pueden utilizar a muchos niveles desde el punto de vista sanitario” indica Luis Carlos Fernández, coordinador del grupo de trabajo 2.0 de la SEFH.
Entre las estrategias previstas por el grupo que coordina se encuentra hacer uso de las redes sociales como “escaparate” de la actividad de la sociedad y como canal para la puesta en marcha de experiencias relacionadas con la adherencia a los tratamientos.






































