La historia de la farmacia malagueña ya está plasmada negro sobre blanco. En concreto, en el libro ‘Historia del Colegio de Farmacéuticos de Málaga y sus colegiados’, cuyo autor es Luis del Río Indart y en el que se repasa la evolución de la profesión farmacéutica en esta provincia, desde la conquista de Málaga por los Reyes Católicos en 1487 hasta la actualidad.
La obra, resultado de más de 20 años de investigación, ha sido presentada este martes 19 de marzo en un acto celebrado en el Museo Carmen-Thyssen-Bornemisza de Málaga, en el que el autor de la obra ha estado acompañado, entre otros representantes de la profesión, por Antonio Mingorance, presidente del Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (Cacof), su homólogo del Colegio de Farmacéuticos de Málaga, Javier Tudela, y el resto de presidentes de los colegios farmacéuticos andaluces. Precisamente, Tudela ha destacado que “el libro supone un importante resumen de más de cinco siglos de la historia profesional de todos nosotros y quedará como ideario colectivo de los farmacéuticos malagueños de finales del siglo XIX y de todo el siglo XX”, al tiempo que ha destacado que “los más jóvenes y las generaciones venideras tendrán, de esta forma, acceso a la historia de la farmacia malagueña”.
Por su parte, el presidente del Cacof ha considerado que éste es un libro “interesantísimo” que “resulta atractivo para cualquier lector”. Asimismo, durante su intervención, ha hecho hincapié en la trayectoria de la farmacia, que “ha vivido tiempos mejores y tiempos peores, pero siempre ha salido hacia adelante” y lo ha conseguido “sabiendo reinventarse, pero haciéndolo siempre en la reafirmación de la condición del farmacéutico como agente sanitario que desempeña un papel importante en la sociedad”.
Este libro incluye información hasta ahora desconocida. Por ejemplo, da respuesta a la ausencia de documentación que constatara el nacimiento del órgano colegial a causa de hechos históricos como la quema del Colegio en los años 30. Otros sucesos acaecidos como las inundaciones de 1907 o el incendio del Palacio de la Aduana en 1922 causaron “grandes pérdidas de documentación sobre la farmacia malagueña”, ha añadido Tudela, quien ha destacado el trabajo realizado por el autor durante este tiempo, recorriendo “todos los archivos de la provincia y fuera para buscar legajos de nuestros orígenes”.






































