En lo que a nivel de prestaciones a la población se refiere, los modelos farmacéuticos de países como España, Italia, Francia o Alemania, agrupados todos ellos en el concepto de “farmacia mediterránea”, aprueban con nota. Pero, teniendo en cuenta que todo es mejorable, en especial si entran en juego criterios como su viabilidad, Europa aún no cuenta con el modelo farmacéutico perfecto. Para encontrarlo habría que coger lo mejor de cada uno, como quedó patente en la mesa ‘Modelos farmacéuticos en Europa’, celebrada en la jornada inaugural de Infarma.
Por ejemplo, en la construcción del mejor sistema, España tendría mucho que aportar en cuestiones de accesibilidad. Nuestro modelo es el que cuenta con el menor ratio de población por farmacia (unos 2.000 ciudadanos por botica), mientras que en países vecinos como Francia se sitúa en 2.800, Italia (3.387), Portugal (3.500) y Alemania (3.800). En cambio, si de escoger el mejor sistema retributivo se tratase, sería Alemania donde convendría fijar la mirada.
Las 20.770 boticas alemanas trabajan con una tasa fija por acto de dispensación (8,35 euros, si bien puede tener un recargo del 3 por ciento máximo en determinadas circunstancias). “Así no dependemos del precio del medicamento ni facilita que haya intereses comerciales de los farmacéuticos en la dispensación de determinados fármacos”, indicó Karin Graf, miembro del comité ejecutivo de la Unión Federal de Asociaciones Farmacéuticas de Alemania (ABDA). Incluso, el acto de dispensación en servicios de urgencia de las boticas alemanas tiene una remuneración mayor (8,51 euros), una de las propuestas que se ha escuchado en España para hacer viable dicho servicio. En el resto de modelos mediterráneos, dependientes de un margen comercial “en decadencia”, existe unanimidad en considerar la retribución por acto como el más idóneo cara al futuro.
Francia es uno de los países que, contando con un sistema retributivo basado en el margen, los farmacéuticos no solo ya han pedido oficialmente al Gobierno un cambio al respecto (rebajando el margen pero a su vez proponiendo 0,80 céntimos por envase más 0,50 céntimos para medicamentos complejos) sino que también han abierto ya la puerta al cobro por servicios como contraprestación. Según indicó en esta mesa Eric Garnier, tesorero de Federación de Sindicatos Farmacéuticos de Francia, el seguimiento a pacientes desde boticas se paga con 40 euros anuales por paciente, el mismo importe que, a partir de 2015, tendrá la realización de entrevistas periódicas y seguimiento a pacientes con asma severo.
Por su parte, el modelo italiano, que, para lo bueno y para lo malo presenta muchas similitudes con el español, podría aportar su granito de arena en la deslocalización de boticas en el ámbito rural. En Italia, según explicó Marco Nocentini, presidente de la Unión Regional de Farmacéuticos de la Toscana, en aquellos lugares en los que no existe oficina de farmacia rural (por desinterés profesional), los propios consistorios locales pueden abrir una denominada “farmacia municipal” para que la población no se quede sin servicio, la cual funciona, cara al público, como una botica más.
No obstante, esta situación también presenta sus contras, ya que los ayuntamientos pueden vender las farmacias, lo que “no solo las convierte en un bien económico cualquiera sino que puede hacer que se especule con ellas”. En cuestiones puramente numéricas, Italia aporta la menos distancia media (200 metros) entre boticas de Europa
Por otro lado, de Portugal conviene no imitar el proceso desregulador emprendido en 2007 (si bien obligado por la troika) y, en cambio, sí copiar la apuesta que hace su propia legislación al papel asistencial de las oficinas de farmacia, mencionando incluso servicios concretos. Según detalló Franklin Marqués, presidente de la Orden Dos Farmacéuticos de Oporto, más de 1.700 farmacias lusas hacen intervención farmacéutica en diabetes y un 42 por ciento de la población eligió en el último año a la oficina de farmacia como lugar en el que vacunarse.






































