el global Madrid | viernes, 11 de diciembre de 2015 h |

El mundo de los servicios en la oficina de farmacia ha evolucionado mucho en los últimos años. Se ha sustituido el concepto de medicamento como elemento aislado, por el concepto de un medicamento contextualizado en el tratamiento farmacológico , en un entorno de patología crónica y polimedicación. El paciente también busca comprensión y consejo. Esto nos lleva a un marco donde se hace patente la necesidad de vincular los medicamentos al servicio farmacéutico.

La FIP y la OMS han manifestado que no existe un futuro para la farmacia comunitaria basado exclusivamente en la dispensación de medicamentos. Esto hace evidente la necesidad de aumentar el sell out de los productos de parafarmacia y EFPS, productos altamente vinculados a la recomendación farmaceútica y susceptibles de ser completados con una oferta de servicios.

“La prestación de servicios farmacéuticos es una oportunidad para desarrollar una farmacia centrada en el paciente”, dice Luis de la Fuente, director de Mediformplus. Actualmente, explica, podremos distinguir muchos y variados servicios asociados a la farmacia. Así considera que es importante que dichos servicios cuenten con un protocolo y con un objetivo claro; mejorar la salud y la calidad de vida de los clientes.

Dentro del marco de los servicios disponibles en la oficina de farmacia, “debemos diferenciar aquellos que van vinculados a un medicamento con receta y, aquellos que podremos ofertar vinculando, o no, a productos de parafarmacia y EFPS”, apunta. Entre los servicios asociados a receta se encuentra el control de glucosa y colesterol, el seguimiento Farmacoterapéutico, el programa de mantenimiento y dispensación de metadona, los Sistemas Personalizados de Dosificación (SPD), etc.

En cuanto a los servicios que se pueden vincular a EFPS y a productos de parafarmacia, cada año se ponen en marcha nuevos talleres, animaciones y charlas, que aumentan el sell out y mejoran la fidelización de clientes.

“Hay que tener en cuenta que no todas las oficinas de farmacia van a poder ofertar todos los servicios, ni todos los servicios han de ser ofertados desde todas las oficinas de farmacia”, asegura. De este modo, dice “hay una serie de criterios que debemos tener en cuenta a la hora de implantar y desarrollar un servicio en nuestra farmacia”.

En este sentido, llama a conocer el entorno de la farmacia para ofrecer un servicio de calidad. El tipo de clientes, la proximidad a centros sanitarios o residencias geriátricas pueden marcarnos qué tipo de actividades van más acorde con las necesidades del pacientes Además, “hay que poseer los conocimientos necesarios para desarrollar la actividad y es fundamental un espacio físico en la farmacia”, asevera.

En definitiva, finaliza De la Fuente, la implantación de nuevos servicios “debe verse como una oportunidad para desarrollar la farmacia centrada en el paciente, que constituya una alternativa que permita la sostenibilidad y el crecimiento de la farmacia”.