En una reciente entrevista concedida a EG, el presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, Jesús Aguilar, recordaba que de los 201 medicamentos que en los últimos tiempos han salido del canal farmacia para su actual dispensación en hospitales, solo cuatro podrían responder a ese “especial control y supervisión clínica” que exige la normativa para su cambio de estatus y entrega en los servicios de Farmacia Hospitalaria. Por tanto, la salida de las boticas de los otros 197 fármacos de diagnóstico hospitalario (DH) no tendría otra justificación más allá de la económica.
Vaya por delante que es su razón de ser sanitaria lo que anima a los farmacéuticos a reclamar la dispensación de estos medicamentos. Que nadie busque objetivos económicos porque, como recuerda Fernando Redondo, presidente de la patronal farmacéutica nacional FEFE, no los hay. “Para las farmacias no es rentable la dispensación de este tipo de medicamentos”, indica. Tampoco lo es para la Administración, lo cual ‘explica’ su paso a los hospitales (al ahorrarse el margen fijo comercial de la farmacia). Es por ello que la profesión farmacéutica deja la puerta abierta a negociar un posible cambio del sistema retributivo asociado a la dispensación de estos medicamentos en las boticas que resultase beneficio para Sanidad y, de forma paralela, también a las boticas.
“Lo primero es asegurar la dispensación de estos medicamentos y si hay que hablar de un cambio retributivo sobre ellos, estamos dispuestos a hablar” opina al respecto el presidente del CGCOF. Un parecer semejante tiene su homólogo de la patronal FEFE: “estos medicamentos tienen que volver a las farmacias y luego ya, llegado el caso, negociar con todos los agentes implicados posibles cambios en su retribución”, indica Redondo.
Propuestas ‘negro sobre blanco’
Por proponer que no quede. En este sentido, la farmacia comunitaria ya cuenta con propuestas ‘negro sobre blanco’ para que la dispensación de DH en las farmacias sea “rentable” para Sanidad, ya que no hay duda de que esa salida del canal farmacia responde exclusivamente a criterios económicos. Y, de paso, que su retorno sea también viable para estos establecimientos.
Por ejemplo, esta cuestión es tenida en cuenta en la propuesta de sistema retributivo para estos medicamentos elaborada por la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria (Sefac), ya presentada al propio Ministerio de Sanidad en el pasado. La misma pasaría porque la Administración adquiriese estos medicamentos (consiguiendo un ahorro de costes por su compra directa al laboratorio), mientras que la dispensación la realizaría la farmacia comunitaria, para lo cual recibiría una remuneración basada en un pago principal por el acto de dispensación y otro pago marginal por el almacenamiento (conservación y custodia) del medicamento dispensado. Por su parte, en el Consejo General se está trabajando en alternativas que, en esta consonancia, también incidirían en aspectos como la “compra y suministro” de estos medicamentos.
El objetivo pasa por “estudiar un modelo rentable para todas las partes”, estima Alexia Lario, presidenta de la patronal madrileña Adefarma. Precisamente, esta empresarial ha presentado propuestas sanitarias a los partidos políticos a incluir en sus programas electorales cara a la cita del 20 de diciembre entre las que figura el retorno de los DH a las farmacias, confirma Lario.






































