Las últimas legislaciones que afectan al mercado farmacéutico español, en especial el Real Decreto-ley 16/2012, han contraído la facturación de los laboratorios innovadores un 25,9 por ciento en los últimos cinco años. En algunos casos, como es el de la multinacional Pfizer, este descenso ha sido muy drástico, alcanzando un 40,6 por ciento respecto a las ventas que cosechó este laboratorio en 2010 (1.462 frente a 869 millones de euros).
Casi al mismo nivel que la compañía norteamericana, la española Almirall también ha visto contraídas sus ventas de manera importante. El descenso del laboratorio dirigido por Jorge Gallardo ha alcanzado en el último lustro un 37,5 por ciento, pasado de una facturación en 2010 de 621 millones de euros a 388 hasta octubre del presente ejercicio. De igual modo, otra compañía nacional como Esteve, también ha visto cómo su facturación ha caído en desde 2010 hasta hoy un 22,8 por ciento, tras pasar de una facturación de 588 millones de euros a 454.
Más allá de las compañías españolas, la multinacional Novartis también ha sufrido un descalabro en sus ventas en España. Desde octubre de 2010, cuando el laboratorio helvético consiguió facturar 1.042 millones de euros, el descenso ha sido del 34,7 por ciento hasta el mismo mes de 2014, cuando sus ventas alcanzaron los 680 millones de euros. Similar porcentaje es el que ha acumulado AstraZeneca (34,4 por ciento) cosechando este año una facturación del 467 millones de euros, por los 712 alcanzados en hasta octubre de 2010. De igual forma, Sanofi o Merck también acumulan caídas por encima del 30 por ciento, mientras que Boehringer ha sido la compañía que mejor ha resistido el envite, con una caída del 11 por ciento.
Resultado inverso es el que han cosechado las principales compañías de genéricos. Todas ellas han mejorado su facturación en los últimos cinco años y, en algunos casos como el de Cinfa, esta evolución de las ventas ha alcanzado el 59,4 por ciento.






































