El director general de MSD en España, Ángel Fernández, tiene claro que la estrategia de la hepatitis C no significará un antes y un después porque, dice en una entrevista a EG, no se aplicará la misma estrategia a todas las enfermedades.
Pregunta. Mejorar el acceso a la innovación es una de las principales demandas de la industria ¿Cómo cree que se debería abordar este asunto?
Respuesta. En esta ecuación hay dos esferas. Por un lado tenemos la económica puramente dicha; cuanto cuesta esa innovación y cuanto cuesta más de lo que hay. El propio ministro Alfonso Alonso ha confirmado que tenemos pocos datos de registro y de incidencias de enfermedades, y hay veces que es muy difícil hacer una estimación porque no hay datos suficientes. Por otro lado está la sanitaria. Tenemos un sistema en el que la prestación sanitaria se hace por comunidades y esta no se da igual en todas las regiones, presentando problemas de equidad. Desde MSD queremos asumir la responsabilidad de buscar soluciones por eso creamos debates y foros con expertos. Las soluciones no son de una empresa, de un ministerio u hospital; son compartidas y hay que trabajar de forma conjunta.
P. Parece que la relación de partners entre administración e industria no acaba de afianzarse ¿no?
R. Los recursos no son ilimitados. Hay un dinero que se transfiere a las comunidades para prestaciones sanitarias pero quizás ese dinero no es suficiente. España invierte menos en salud que el resto de países de su entorno. Creo que habría que revisar como se establecen los presupuestos, que trasferencias se hacen a las comunidades y que obligación tienen de destinarlas a sanidad. Todos estos aspectos parece que necesitan un replanteamiento porque el sistema no es lo eficaz que debería ser. Los datos de salud son aún buenos, pero cada vez se crean más diferencias. Habría que establecer mayores áreas de colaboración y de sinergias.
P. Algunos creen que la estrategia sobre hepatitis C puede ser el inicio del cambio ¿lo cree?
R. La hepatitis C marca un antes y un después porque se establece un presupuesto extraordinario pero eso no se va a hacer para cualquier enfermedad. Existía un problema y el gobierno se comprometió a buscar una solución adecuada para que los pacientes no siguiesen esperando un tratamiento. El Ministerio tomo ese toro por los cuernos e intentó adoptar una solución, pero no creo que podamos hablar de un antes y un después porque no hay ninguna garantía que diga que siempre que exista un problema de este tipo se vaya a solucionar de esa misma forma. Tampoco hay una unidad total en la solución que se ha dado y el tema financiero con Hacienda no está solucionado aún. El antes y el después es una concienciación clara de que si hay una solución hay que buscar las formulas para dársela a los pacientes. Si esto se mantiene como norma si puede haber un antes y un después.
P. Precisamente están desarrollando un nuevo fármaco para la hepatitis C, ¿no?
R. Tenemos una combinación de dos fármacos (grazoprevir/elbasvir) que ha demostrado una eficacia de entre el 95 y el 100 por cien en distintos tipos de pacientes. El perfil de eficacia y tolerancia es espectacular, pudiéndose administrar a pacientes que no tienen un tratamiento aún claro, como los que tienen problemas renales. Estamos en la fase de registro y entiendo que en enero del año que viene podrá estar ya aprobado en Estados Unidos. Tendremos que negociar acuerdos de riesgo compartido o de techo de gasto pero es cierto que lo que ha pasado en esta área será una referencia y será más fácil para nosotros. Lo haremos de una forma profesional, abiertos, con diálogo y buscando soluciones para contribuir al sistema.
P. Durante los últimos años la industria se ha enfrentado a una situación de incertidumbre, ¿Cómo ha afectado esta situación a MSD?.
R. Se dice siempre que la industria es la más castigada por las medidas de ajuste y parece que ahora empieza a mejorar la situación. El retorno a la inversión realizada a la investigación es menor que antes y el coste de desarrollar es mucho mayor. Son elementos unidos pero dentro de estas dificultades hemos sabido desarrollar ingenio, habilidad y capacidad de trabajo ante las dificultades y ahora estamos haciendo muchas inversiones en I+D. Los años de dificultad nos han servido para ser mejores.
P. ¿Qué previsiones manejan para 2015?
R. Remicade ha perdido su patente este año y ahí tenemos un agujero pero el resto de áreas van bien. Sin echar las campanas al vuelo tenemos un negocio saludable y bien enfocado.
P. Después de los últimos acontecimientos ¿Cree que la imagen de la industria es mejor o peor?
P. Nunca hemos tenido buena imagen y no sé el motivo. Si descubrimos productos que salvan vidas y no es valorado adecuadamente, el fallo es nuestro. No estamos comunicando de la forma correcta. No lo achacaría a una razón concreta pero deberíamos tener mejor imagen y deberíamos reflexionar sobre esto.
Hay que revisar como se establecen los presupuestos y que trasferencias se hacen a las comunidades”
Las soluciones a
los problemas de acceso deben ser compartidas y trabajar
de forma conjunta”






































