La patronal europea de la industria del genérico (EGA) ha insistido a la Comisión Europea en la necesidad de alejarse “de las medidas de contención de costes insostenibles a corto plazo y que pueden restringir el acceso de los pacientes”. Lo hizo precisamente cuando la CE publicaba sus Recomendaciones Específicas por país
En estas recomendaciones, la CE asegura que tanto para 2015 como para 2016, España debe seguir mejorando la relación coste-eficacia del sector sanitario y racionalizando los gastos farmacéuticos de los hospitales. En este caso, solo diez estados (Bulgaria, República Checa, Finlandia, España, Croacia, Irlanda, Letonia, Rumanía, Eslovenia y Eslovaquia) vuelven a ser llamados a futuros ajustes en 2015, frente a los 19 de la evaluación de 2014; o frente a los 15 de 2013.
Según Bruselas, existe el riesgo de que de que España no cumpla las disposiciones del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, no alcanzando los objetivos de déficit global para los años 2015 y 2016, por lo que añade que en ambos ejercicios el Gobierno español deberá adoptar “nuevas medidas estructurales”. En general, la Comisión asegura que “ha mejorado la relación coste-eficacia del sector sanitario, aunque sigue siendo esencial mantener controlado el aumento de los gastos farmacéuticos y, en concreto, realizar un seguimiento de los gastos farmacéuticos de los hospitales”.
Pero nada dice el informe relativo a los genéricos y al ahorro que estos pueden aportar en España. Y, precisamente, aquí es donde la EGA quiso hacer un mayor hincapié. La patronal europea destaca la necesidad de adoptar medidas de ahorro rentables que contribuyan a un mayor acceso y a la sostenibilidad de los sistemas sanitarios que tengan impacto a largo plazo. En este sentido destacan la necesidad de apoyar el aumento de la penetración de los genéricos y los biosimilares, a través de campañas de formación para profesionales sanitarios y pacientes,
En este sentido, puso como ejemplo las recomendaciones que la Comisión Europea realizó sobre Irlanda, que incluían la necesidad de incrementar el uso de los medicamentos genéricos. Como resultado, explican, la tasa de penetración de los genéricos ha aumentado a 70 por ciento en este país, lo que representó un ahorro de 145 millones de euros en 2014, al tiempo que ha garantizado, señalan, que los pacientes tengan acceso a tratamientos de alta calidad y eficacia.
Más recientemente, sobre la base de las recomendaciones realizadas en 2014 para racionalizar el gasto farmacéutico, Francia anunció hace unos meses un plan nacional para la promoción de los medicamentos genéricos. De este modo, señalan, mientras se mantiene alto acceso para los pacientes, se espera una mayor penetración de los medicamentos genéricos y biosimilares que producirán un aumento en el ahorro de 4.000 millones de euros al año. Estas medidas adoptadas, apuntan desde la EGA, demuestran el valor que los medicamentos genéricos y los biosimilares aportan para la sostenibilidad de los sistemas sanitarios nacionales.
Por su parte, Adrian van den Hoven, director general de la patronal europea, destacaba antes de la publicación de las recomendaciones que “se debería hacer más para aumentar la competencia de los medicamentos genéricos y los biosimilares a través de las recomendaciones de este 2.015”. Así, aseguraba que esto “garantizará y mejorará el acceso a medicamentos seguros y eficaces para los pacientes y colaborará a la sostenibilidad de los sistemas nacionales”.






































