En lo que respecta a la implantación de la receta electrónica en España, por muchos avances que se hayan producido, conviene no marcar plazos… Porque los mismos son sistemáticamente incumplidos. Ocurrió con lo estipulado en el Real Decreto-ley 9/2011, que obligaba a que la e-receta fuese una completa realidad e incluso interoperable en toda España “el 1 de enero de 2013”. Llegada esa fecha, apenas se podían contar con los dedos de una mano las regiones que ya realizaban dispensaciones electrónicas: Andalucía (pionera desde 2003), Extremadura, Canarias, Cataluña… Tras este primer objetivo fallido, el Ministerio de Sanidad fijó un nuevo plazo para la plena implantación de la e-receta en España, y del cual ya excluía la interoperabilidad: 1 de enero de 2015. Nuevamente, el reto no se conseguirá. Así, este ‘deber’ se arrastra un año más al nuevo ejercicio.
Hay regiones que venían formando parte de la ‘lista negra’ de autonomías incumplidoras en el pasado que se han esforzado en llegar “a tiempo” al nuevo calendario marcado por Sanidad. Es el caso de La Rioja, una de las últimas autonomías en dar entrada a este sistema (la primera e-receta riojana se dispensó el pasado mes de mayo) y que, apenas ocho meses después, el pasado 1 de diciembre daba por finalizado el proceso. Precisamente, el consejero de Salud regional, José Ignacio Nieto, recordó que “se ha conseguido el objetivo previsto por Sanidad para, ahora, poder afrontar la unificación del sistema a nivel nacional”. Madrid (septiembre) o Asturias (noviembre) son otras comunidades autónomas en las que la e-receta se ha hecho realidad a lo largo de este 2014.
Por mucho que estas regiones hayan pisado el acelerador en los últimos doce meses, Murcia y Castilla y León impedirán entrar en 2015 haciendo pleno. En el caso murciano, este sistema está implantado en el 66 por ciento de la región (21 municipios) pero para llegar al cien por cien habrá que esperar “a marzo de 2015” según anunció recientemente la propia consejera de Sanidad regional, Catalina Lorenzo. Esas mismas fechas eran las previstas para el total desarrollo de la e-receta castellanoleonesa, la cual arrancará 2015 dando sus primeros pasos en las boticas de los municipios de Tudela de Duero, Medina de Rioseco y Cigales, todos en Valladolid.
Precisamente, una mesa redonda celebrada en el marco del reciente Congreso de Autocuidado 2014 que reunió a diversos presidentes de colegios farmacéuticos debatió acerca de si esta disparidad de tiempos y formas en la implantación de la e-receta, que han dado lugar a 17 modelos distintos, ha sido negativa. “Quizá si las regiones hubiésemos esperado a implantar a la vez la e-receta bajo el liderazgo de Sanidad, puede que todavía estuviésemos esperando”, indicó Cecilio Venegas, presidente del colegio de Badajoz y del Consejo de Farmacéuticos de Extremadura, región en la que en 2014 ha alcanzado los cien millones de dispensaciones.
Pruebas de interoperabilidad
Después de que el Real Decreto-ley 9/2011 metiese en el mismo saco, en cuanto a fechas se refiere, la total implantación de la e-receta en España y la interoperabilidad de los modelos autonómicos, Sanidad sí ha tomado posteriormente una postura más precavida respecto a esta última cuestión. Como dicta la lógica, lo primero ahora es que todas las dispensaciones españolas sean electrónicas (actualmente situadas en torno al 70 por ciento) y lo siguiente, interconectar los sistemas. No hay plazos oficiales, aunque sí deseos: durante el primer semestre de 2015.
No obstante, no ha sido necesario esperar a que todas las regiones se suban al tren de las dispensaciones electrónicas para iniciar el pilotaje de la interoperabilidad. A lo largo de este 2014, Canarias y Extremadura vienen asumiendo las pruebas de conectividad con pacientes ‘virtuales’, las cuales han transcurrido sin incidencias. El siguiente paso, inminente, es realizar estas mismas experiencias con pacientes reales e incorporar a una tercera y última comunidad autónoma en el pilotaje, que será Castilla-La Mancha.
Este 2014 también será recordado como el de la paralización de la prueba de e-receta europea que también asumía España dentro del proyecto epSOS. Tras realizarse unas primeras dispensaciones en una botica de Sevilla en octubre de 2013, la segunda fase implicaba a diversas oficinas de la Costa del Sol. Sin embargo, en mayo se confirmó que no se llevaría a cabo esta segunda fase. Ministerio de Sanidad y Junta de Andalucía se ‘culpabilizaron’ mutuamente del parón.
Renovación del convenio que recoge la receta electrónica de Isfas. Si bien ya han realizad en este 2014 las primeras pruebas respecto a la receta electrónica de Isfas que, como sucede con la de Muface, está siendo pilotada por Extremadura, fue el pasado 10 de diciembre cuando esta mutualidad pública y el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF) renovaron el convenio de colaboración que ampara la puesta en marcha de estas dispensaciones electrónicas y que expiraba este 31 de diciembre. La e-receta de Isfas seguirá así su desarrollo en 2015.






































