Marta Riesgo Londres | viernes, 12 de diciembre de 2014 h |

La división de Consumer Health de Merck superará unas ventas de mil millones de dólares (800 millones de euros) este 2014. Así lo aseguró la directora ejecutiva, Uta Kemmerich-Keil quién explicó la estrategia a seguir a nivel global. En este sentido, aseguró que el objetivo a largo plazo es centrarse en estar presente en los 20 principales mercados. La compañía busca alcanzar al menos un 3 por ciento de participación en mercados claves y tener al menos tres marcas líderes en mercados de inversión. Es lo que la compañía ha denominado como estrategia 3×3.

“Queremos ganar posiciones en los principales mercados y ser suficientemente grande como para competir con las grandes compañías como Bayer o Novartis”, explicó Kemmerich-Keil en una jornada de trabajo organizada por la compañía en Londres. Los mercados emergentes son claves para la compañía, tal y como indicó la directora ejecutiva. De hecho, más del 50 por ciento de las ventas actualmente provienen de estos mercados.

En la jornada, Kemmerich-Keil comentó los movimientos que se han producido en los últimos meses en el área de Consumer Health, apuntando a la adquisición de compañías, productos o áreas. Unos movimientos que muestran la tendencia de concentración del mercado de OTC a nivel global que, hasta ahora, dijo estaban “dispersos”.

En este sentido, Ali Al-Bazergan, analista de Datamonitor Healthcare, aseguró que la industria de autocuidado “está lista para una mayor consolidación”, tal y como se ha ido mostrando. “Los principales actores de la industria están buscando completar sus carteras, ver donde están sus fortalezas y analizar las tendencias”, puntualizó tras apuntar a el aumento de la internacionalización de las marcas, tal y como se demostró con la adquisición de Omega por Perrigo.

Estas adquisiciones no vienen únicamente promovidas por la tendencia a un mayor autocuidado de la salud por parte de los ciudadanos, sino al aumento en la adopción de políticas de prevención promovidas por los gobiernos, que buscan un ahorro a medio y largo plazo en los sistemas de salud que les permita alcanzar la sostenibilidad, tal y como apuntó Al-Bazergan.

Jo Pisani, del departamento de Ciencias de la Vida y Farmacia de PwC de Londres, explicó que “si se puede conseguir que los pacientes hagan un autocuidado correcto de su salud, con una automedicación responsable, los países lograrán una mayor coste eficiencia para sus economías”. Unas políticas que, dijo, se hacen casi obligadas en un contexto de cada vez mayor envejecimiento y con pacientes cada vez más crónicos”.