A pesar de que en diciembre pasado se aventuró que para abril ya estarían los primeros Informes de Posicionamiento Terapéutico (IPT), la realidad es que todavía no se han iniciado los trabajos de los nuevos documentos que, en colaboración con las comunidades autónomas, realizará la Agencia Española de Medicamentos (Aemps). El principal escollo existente es la discrepancia entre la dirección general de Cartera Básica de Servicios del SNS y las comunidades a cuenta de la inclusión o no de información económica en los IPT.
A esta polémica bilateral se sumó la semana pasada la propia Aemps, ya que según explicó su jefe de servicio Departamento de Medicamentos de Uso Humano, Antonio Blázquez, “se va a añadir el valor farmacoeconómico” a estos informes. Así lo explicó en el transcurso de su intervención en el II Foro de Debate de la Asociación Española de Derecho Farmacéutico (Asedef), que centró en los IPT una de sus sesiones. Además, aseguró que el principal objetivo de estos informes es “acabar con las inequidades en el acceso a los medicamentos” que se pueden observar en las diferentes comunidades autónomas.
Por su parte, el jefe del servicio de Intervención de Precios de la dirección general de Cartera Básica de Servicios del SNS y Farmacia, Jesús García, explicó que “debe haber un equilibrio entre los aspectos económicos y los clínicos”, y abogó por que la información económica se incluya a posteriori, una vez que el expediente ha llegado a la Comisión Interministerial de Precios ya que si no “la virtud sanitaria de los IPT se quedaría atrás”.
Por su parte, César Vicente, director general de Gestión Económica y Farmacia de la consejería de Sanidad de Islas Baleares, se mostró conciliador al asegurar que aceptarán “lo bueno y malo de los informes en sus decisiones”, ya que lo ven como algo imprescindible. Según Vicente, son muchos los recursos destinados a realizar evaluaciones en diferentes autonomías para que siempre den el mismo resultado.
Además, el representante balear abogó por ir más allá en las evaluaciones dado que pidió que no solo afecten a los medicamentos novedosos, sino que se “revisen medicamentos antiguos” y que no se tenga en cuenta “solo el medicamento sino toda la enfermedad y los ahorros que un medicamento puede ocasionar en otras partidas”. Según él, “hay que evaluar todos los procesos, no solo el coste farmacéutico”.
Al día siguiente de este debate, el director general de Cartera Básica de Servicios del SNS, Agustín Rivero, afirmó que en la próxima Comisión de Farmacia del Consejo Interterritorial pretenden “cerrar este tema con las comunidades autónomas” de cara a iniciar los primeros trabajos. Su posición está clara: “No puedes tener un informe económico si no tienes el precio y el precio se pone solo en la Comisión de Precios”.
Por último, Blázquez confirmó que se dará audiencia a las partes durante los trámites, que “habrá revaluaciones” pasado un tiempo y que “se harán recomendaciones sobre uso fuera de indicación”.
Modelo NICE si o no
Otros de los asuntos que centraron las intervenciones y preguntas de los participantes en el debate fue el país en el que se fijarían las autoridades para revisar económicamente los medicamentos. Según Vicente, “el modelo NICE gusta mucho a los evaluadores” porque, como apuntó Blázquez es “transparente”.
No obstante, Vicente Hernández, gerente de Relaciones Institucionales de Lilly, llamó a reflexionar sobre ello ya que expuso que el modelo NICE está cambiando y “se va a sustituir en 2014 por el Value Based Pricing”. Por ello, advirtió que “a ver si vamos a ir en dirección contraria de la que van los países más avanzados”.






































