Marta Riesgo Madrid | viernes, 14 de junio de 2013 h |

En tiempos de crisis, la colaboración público-privada se hace cada vez más necesaria. Farmasierra conoce esta necesidad y, por este motivo, apuesta por colaboraciones que aportan “un gran valor social”, tal y como aseguró Tomás Olleros, presidente del Grupo Farmasierra. El último ejemplo de esta política de colaboración se ve reflejado en la nueva línea de investigación para incrementar el alcance farmacológico de la vitamina D, que desarrolla nuevas formas farmacéuticas y estudia posibles indicaciones clínicas nuevas en la prevención y terapia del cáncer de colon.

En este nuevo proyecto Farmasierra contará con la colaboración Alberto Muñoz, profesor del Instituto de Investigaciones Biomédicas Alberto Sols, centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad Autónoma de Madrid que cuenta con financiación del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI). Sobre esta colaboración, Muñoz apuntó que “hay un elevado número de estudios publicados en la literatura científica sobre los efectos que la vitamina D tiene sobre las células tumorales de cáncer de colon, pero que nosotros sepamos no hay ningún estudio sobre los efectos que tiene esta vitamina sobre el estroma tumoral”.

Eso sí, precisó que “lo que se sabe es que las relaciones entre el estroma y los tumores son esenciales para la progresión tumoral”. Esta, tal y como aseguró, es la base de un estudio que puede acabar aportando soluciones a el cáncer de mayor incidencia en España, con más de 30.000 casos anuales.

Tanto Olleros como Muñoz son conscientes de la expectación creada con este proyecto que tiene una duración inicial de dos años y que cuenta con 600.000 euros de inversión. “Ojalá la vitamina D tenga ese nicho de actuación en prevención del tratamiento del cáncer de colon que nos gustaría”, apuntó Olleros. Por su parte, Muñoz resaltó el hecho de que “al no ser un fármaco de síntesis química tiene una toxicidad nula o mínima cuando se utilizan en dosis adecuadas”.

Hasta ahora, tal y como apuntó Muñoz, han demostrado que durante la progresión del cáncer de colon, “los tumores pierden la expresión de receptor de la vitamina D”. Con estos datos se puede entender que esta molécula solo tiene uso como prevención en etapas tempranas, pero, como dijo Muñoz, “nadie ha estudiado si el estroma tumoral sigue respondiendo. Igual los tumores en etapa avanzada no responden a la vitamina D, pero pudiera ser que a pesar de esto el estroma pueda responder y pueda ser sensibles a tratamiento”.

Proyecto estrella

Aunque este es el “proyecto estrella de la compañía”, según Olleros en Farmasierra no lo ven como un proyecto con principio y final. “Es la base para otros, hay otros tipos de cáncer que podrían ser muy interesantes”, precisó. De hecho, Farmasierra; el Instituto de Investigaciones Biomédicas; los laboratorios de la Universidad Autónoma de Madrid; los hospitales Puerta de Hierro, Ramón y Cajal y la Fundación Jiménez Díaz; así como Protein Alternatives, son miembros de un consorcio de investigación financiado por la Comunidad de Madrid.

“Está orientado al estudio del cáncer de colon, la identificación de genes y proteínas clave en su progresión, de potenciales dianas de intervención farmacológica y de biomarcadores de utilidad clínica”, señaló Muñoz. Y es que, como dijo Olleros, es clave “que desde la Administración se continúen fomentando estos proyectos”.