Un sector de alto valor para la economía española pero que vive una situación complicada, en parte por las medidas de recortes de precios adoptadas en los últimos años y en parte por el impacto de las medidas regulatorias. Ésta es la fotografía de las empresas del sector farmacéutico, según el Libro Blanco de la Sanidad presentado por la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE). Sus conclusiones señalan la necesidad de realzar “el valor del medicamento, de la tecnología sanitaria y de la prestación farmacéutica”, empezando por la cohesión y equidad del sistema.
Para la patronal de los empresarios españoles, la cohesión de la política farmacéutica de las CCA debe pasar por un “cumplimiento estricto” de la normativa estatal. “Nos preocupan los diferentes criterios y legislaciones, con el consiguiente cambio de paradigma en las actuaciones de las empresas”, señaló Carlos González-Bosch, presidente de la Comisión de Sanidad de la patronal. También apuntó dos posibles soluciones: una, el liderazgo del Ministerio; dos: un nuevo papel para el Consejo Interterritorial. “Probablemente su etapa como organismo decisorio ya haya pasado y deba tener un carácter más ejecutivo”, añadió.
Las propuestas generales del Libro Blanco dejan otros mensajes al Gobierno que salga de las próximas elecciones generales. Con la despolitización sanitaria por bandera, el informe aboga por apostar de manera decidida por las fórmulas de colaboración público-privada y por por una “revisión” de los presupuestos y de la inversión sanitaria, evitando la morosidad e impagos de las administraciones con las empresas proveedores y prestadoras de servicios dentro del Sistema Nacional de Salud.
En el documento se indica que las organizaciones empresariales apoyan un sistema sanitario público, universal y equitativo y piden que cuente con financiación pública y con planificación, control y evaluación que sean competencia de las administraciones públicas.






































