El COF cree que si se despliega ahora el piloto puede sufrir modificaciones en 2013

Los farmacéuticos no saben si podrán sufragar la inversión en equipos que supone

| 2011-09-16T16:18:00+02:00 h |

irene fernández

Pamplona

El 1 de enero de 2013 es la fecha tope para que la interoperabilidad de los sistemas de receta electrónica esté lista en nuestro país. Así lo recoge el último RDL aprobado por el Gobierno. Sin embargo, comunidades como Navarra, en fase de implantación de este sistema desde 2010, tienen pensado realizar un inicio de despliegue del piloto de e-receta antes de finales de este año, con las consecuencias que ello conllevará para las farmacias de esta región: inversión en equipos más gastos añadidos por las modificaciones que pueda sufrir el modelo tras la unificación de la historia clínica digital y la e-receta de manera que sean interoperables en todo el país. Unido todo ello, además, a un sentimiento contrario por parte de los farmacéuticos navarros hacia el modelo de e-receta que el gobierno regional quiere desplegar.

Navarra inició en mayo de 2010 el programa piloto de receta electrónica en la zona básica de salud de Mendillorri con el objetivo de testar su funcionamiento en un ámbito reducido antes de extenderlo a otras zonas de la comunidad foral. Pero el pilotaje se ha prolongado más de lo esperado, tal y como apuntan desde el Colegio de Farmacéuticos de Navarra. Ahora, con la intención del gobierno navarro de iniciar cuanto antes un despliegue en más zonas de la comunidad foral, desde el colegio temen que esta extensión suponga un coste añadido para las oficinas de farmacia, ya que el modelo actual puede sufrir modificaciones en un año cuando la interoperabilidad de estos sistemas tenga que estar lista para 2013.

La Administración pretende iniciar el despliegue del piloto en diez o doce centros de salud navarros, que son los que cuentan hasta ahora con el nuevo sistema de receta electrónica (Lamia). Según comenta María Dolores Díez de Ulzurrum, tesorera del colegio de farmacéuticos de Navarra y de la Asociación de Empresarios Farmacéuticos de la comunidad autónoma (EFAN), existe “mucha prisa” por parte de la Administración para desplegarlo “pero, posiblemente, en un año haya que modificar aspectos porque aún no se sabe en qué términos irá esa interoperabilidad de la receta electrónica para 2013 en el resto de provincias”.

Además de los cambios que podría sufrir dicho modelo una vez se generalice la e-receta en toda España, a los farmacéuticos de Navarra consultados por EG también les preocupa que su implantación propiamente dicha suponga una inversión en equipos que las farmacias de la región “no puedan sufragar”. “Si hay que contratar una línea de ADSL para que la receta electrónica funcione y haya una seguridad y una protección de datos absoluta, la tendremos que pagar nosotros, además del tema de la facturación electrónica que también va a aumentar nuestros gastos”, señala Díez.

Como ella misma dice, es necesario evolucionar con las nuevas tecnologías, pero sin seguir presionando a la farmacia para conseguir un ahorro en el sistema. Y más, si se tiene en cuenta que, como destacan desde el COF de Navarra, la mayoría de las farmacias de la comunidad se encuentran económicamente deprimidas como consecuencia de la Ley Foral 12/2000. De hecho, Díez calcula que la implantación de la e-receta podría suponer un coste por farmacia al mes de más de 150 euros, que en muchos casos, dada la baja facturación que muchas obtienen, será complicado.

Pero a esta preocupación económica se añaden las discrepancias entre farmacéuticos y Administración por el tipo de modelo de receta electrónica. Actualmente, el modelo de e-receta navarro en el que se basa el piloto no ha sido buen visto por los farmacéuticos de la región. El COF de Navarra defiende que se implemente el ‘modelo diábolo’ de receta electrónica, un sistema que funciona en otras comunidades como, por ejemplo, Extremadura.

La receta electrónica consta de tres módulos: el de prescripción, dispensación y facturación. El reclamo de la institución colegial se basa en que sea la farmacia la que controle, y no el Sistema Nacional de Salud de Navarra, además del módulo de facturación (como se hace en el piloto de e-receta), el de dispensación.

“En el ‘modelo diábolo’ que nosotros queremos que se implante la información pasa a través del colegio, y entendemos que debería desplegarse así, porque son las farmacias las que hacemos la dispensación. No estamos pidiendo nada nuevo, sino que funcione como lo hace hasta ahora la receta en papel”, argumenta Díez.

Tiempo de atención

Por otro lado, Díez piensa que, después de observar el funcionamiento del sistema de receta electrónica que siguen comunidades como Andalucía, el tiempo de atención al paciente se duplicará por dos veces y media. “Todavía hay cosas que pulir en el modelo pero está claro que el ciudadano se va tener que armar de paciencia”, indica.