A la hora de implantar nuevos servicios profesionales la oficina de farmacia debe atender a las nuevas demandas sociales. Precisamente este tema se abordará en una de las mesas de debate de Infarma 2014. Alberto García Romero, presidente del COF de Madrid, y Paul Sinclair, vicepresidente del Área de Farmacia de Australia, Pharmacy Guild participarán como ponentes en la conferencia ‘Servicios farmacéuticos a la población: atención a nuevas demandas sociales’.
Una mesa de debate que estará moderada por Jordi de Dalmases, presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Barcelona, quien asegura que, tras los avances realizados por la farmacia en prevención de la enfermedad y en promoción de la salud, “ahora viene una actuación muy importante que es el mundo de la cronicidad, de los polimedicados crónicos y el incumplimiento terapéutico”. Un papel, asegura, ya asumido por farmacéuticos de otros entornos.
Esta edición también se centrará en la respuesta de las farmacias a la demanda social. Lo hará en la conferencia titulada ‘Servicios sociosanitarios: respuesta de la oficina de farmacia a la demanda social’, que contará con la presencia de José Antonio López, presidente de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, Carmen Balfagón, directora general de Coordinación de la Dependencia de la Comunidad de Madrid, José María San Segundo, director general del Grupo Análisis e Investigación, Primitivo Ramos, médico especialista en geriatría y Juan Iranzo, presidente del Colegio de Economistas de Madrid.
Julio Sánchez Fierro, vicepresidente del Consejo Asesor de Sanidad y moderador de esta mesa, explica que el envejecimiento poblacional y la cronicidad conforman un nuevo escenario y, aquí, la farmacia debe jugar su propio papel. En este sentido, Sánchez Fierro destaca la importancia que puede jugar la telemonitorización y la teleasistencia, dos servicios basados en las nuevas tecnologías que pueden ser claves en un país que, actualmente, cuenta con dos millones y medio de personas mayores de 80 años. La adherencia de los pacientes a los tratamientos y la farmacovigilancia, dice, también serán claves.






































