Lo que comenzó como un proyecto piloto se ha convertido en un servicio. El Programa de Tratamiento Farmacológico Asistencia al Fumador (Pafcan), fue impulsado por el Servicio Canario de Salud en 2013, que financia la mitad del tratamiento. En el programa interviene la distribución (Cofarca y Cofares), la industria que les suministra, la Administración sanitaria y los pacientes. La función de las oficinas de farmacia es dispensar los fármacos según el protocolo establecido en el programa y elaborar un informe.
Sin embargo, las boticas no quieren quedarse ahí. El presidente del COF de Las Palmas, Juan Ramón Santana apunta que “de piloto tiene poco, llevamos ya varios años y está bastante implantado”. Así, los farmacéuticos desean un papel más activo. Para Santana “habría que ir a una segunda fase en la que las farmacias colaboren y entren más en algún tipo de actividad profesional”, y siempre en colaboración con los otros profesionales sanitarios.






































