E. M. C. Madrid | viernes, 30 de mayo de 2014 h |

Los recortes condenan al SNS a tener pacientes en un lugar “más caro y peligroso”. Frente a ellos, la única opción posible, según Rafael Bengoa, ex consejero de Sanidad del País Vasco, asesor de Barack Obama y también director del Área de Sanidad de la Deusto Business School, es corregir la fragmentación de los cuidados sociales y sanitarios. Así lo expuso durante un acto organizado por la Escuela de Negocios y patrocinado por Philips en el que se abordó al papel de los gobiernos en la alianza sociosanitaria.

Entre otras propuestas y en línea con las conclusiones de la jornada, Bengoa planteó la creación de una agencia independiente que evalúe los avances de los planes de integración sociosanitaria que llevan a cabo las comunidades autónomas. Para el asesor de Obama sería fundamental el Ministerio de Sanidad estuviera al margen, a diferencia de la agencia de calidad creada en su seno durante el mandato de la socialista Elena Salgado, y que ofrezca informes libres de toda politización, al estilo del National Institute for Health and Clinical Excellence (NICE) británico.

Las estrategias y el presupuesto

Asimismo, el ex consejero vasco analizó el papel de iniciativas como la Estrategia de Coordinación Sociosanitaria en la que trabajan comunidades autónomas y Ministerio de Sanidad. Aunque admitió que no ha sido consultado de forma directa para la elaboración del borrador, consideró que la entidad a la que representa sí lo ha hecho de manera indirecta. Bengoa puso en duda la efectividad de iniciativas como esta o la Estrategia Nacional de Crónicos, que carecen de apoyo financiero.

A diferencia de las iniciativas nacionales, Bengoa sí alabó los planes de abordaje de pacientes crónicos de más de media docena de comunidades autónomas, como antesala de la integración de los ámbitos social y sanitario. Frente a las nacionales, las autonómicas sí cuentan con un presupuesto y se han traducido, en su opinión, en mejoras palpables. Tanto es así que el ex consejero calcula que gracias a ellas se ha conseguido estratificar el riesgo de cerca de la mitad de la población española, algo impensable en otros países.