c. r. Madrid | viernes, 28 de agosto de 2015 h |

Al mismo tiempo que el presidente Barack Obama ha mostrado su preocupación por el impacto del gasto farmacéutico, su proyecto presupuestario para 2016 incluye una iniciativa aparentemente difícil de compaginar sin una nueva regulación sobre los precios de los nuevos medicamentos: solicitar al Congreso 215 millones de dólares para poner en marcha una iniciativa denominada ‘Medicina de Precisión’, llamada a revolucionar la terapéutica mediante el desarrollo de productos adecuados al código genético de cada persona. Ante el aumento de gastos futuros que ello implicaría en una factura ya elevada, la Casa Blanca asegura que de cara al futuro esta vía reducirá costes en terapias que ofrecen menos valor añadido y en otros costes asociados a la enfermedad.

La iniciativa, anunciada en enero, tiene dos componentes principales: uno a corto plazo sobre cáncer y uno a largo plazo para generar conocimiento aplicable a toda la gama de la salud y la enfermedad. El reparto de los costes previstos destinará 130 millones de dólares a desarrollar una cohorte nacional de un millón de voluntarios con los que impulsar la comprensión de la salud y la enfermedad, estableciendo las bases de una nueva forma de hacer investigación a través de los participantes comprometidos. Asimismo, y dado que la iniciativa se enfocará en primer lugar en el cáncer, (área en el que la medicina personalizada ya ha dado algunos avances), el Instituto Nacional de Cáncer recibirá otros 70 millones de dólares. De conseguir el visto bueno del Congreso, esta dotación permitirá identificar la genómica de los tumores, aplicando ese conocimiento al desarrollo de nuevos tratamientos.

La Agencia Estadounidense del Medicamento, la FDA, recibirá otros 10 millones de dólares para adquirir experiencia adicional y avanzar en la regulación necesaria para desarrollar una base de datos de alta calidad, necesaria para avanzar en la innovación en la medicina de precisión. Otros cinco millones de dólares permitirán que la Oficina Nacional para la Coordinación de Tecnologías de Información Sanitaria desarrolle estándares de privacidad.

Dudas

De momento, la propuesta parece ser del agrado del Congreso. No obstante, varias voces críticas ya han señalado que, aunque el coste inicial del proyecto no parezca muy elevado, sus resultados caerán por su propio peso si no va acompañado de un esfuerzo político conjunto para hacer asequibles los precios de las innovaciones. Es decir, nadie pone en duda que la Medicina de Precisión pueda ser un éxito, sino que el sistema sanitario pueda permitirse comprar los tratamientos.

Para que la iniciativa resulte en el impacto que la Casa Blanca proyecta, no habrá otra opción, dicen algunos expertos, que ir hacia un modelo de precios basado en resultados. Y eso, continúan, sólo podría hacerse en un diálogo conjunto del Gobierno Federal, el Congreso, la FDA y otras instituciones gubernamentales, los investigadores, médicos, la industria farmacéutica, Medicare, pacientes y aseguradoras.