El futuro de la alianza entre Sanofi Pasteur y MSD, que se concretó en una joint venture con personalidad propia en 1994 para la comercialización y la distribución de vacunas en Europa, parece gozar de buena salud. Eso es al menos lo que indica la última aprobación europea, en abril, de la vacuna Hexyon, una solución preventiva y pediátrica para polio, difteria, Haemophilus influenzae tipo B, tosferina, hepatitis B y tétanos que entrará a competir con Infarix hexa, de la británica GlaxoSmithKline (GSK).
En total, según confirmó a EG François Sandre, vicepresidente de Franquicia y Estrategia Comercial Global de Sanofi Pasteur, “el mercado potencial de este producto es de 400 millones de euros, ya que se dirige a unos cuatro millones de pacientes”. Sandre también advirtió que estas seis enfermedades son la causa de 1,2 millones de muertes anuales.
Asimismo, destacó los beneficios de esta vacuna combinada. En este sentido, desde el laboratorio señalan el hecho de que el compuesto sea completamente líquido, que solo requiera una inyección, con lo que cumple así una recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y que esté ya preparado para su administración, “con lo que se evitan los riesgos de contaminación del compuesto”.
A esto habría que añadir el perfil de eficacia y seguridad demostrado en los ensayos clínicos. En este caso, los datos fueron similares al tratamiento estándar, “tanto en el caso de la comparación con otras vacunas combinadas, como cuando se enfrentan a vacunas individuales para cada una de las enfermedades que se previenen con Hexyon”, aseguró Markus Rose, del Hospital Infantil Universitario Johann-Wolfgang-Goethe de Frankfurt.
Como consecuencia de las condiciones para la formación de la alianza, el producto se venderá bajo el nombre de Hexyon en Europa occidental, mientras que cambiará cuando se comercialice, a nivel individual, en Europa del Este y en el resto de los países del mundo. A este respecto, cabe señalar que las compañías integrantes de esta joint venture comparten la idea de que es en el Viejo Continente donde mejor puede funcionar este modelo de negocio y no se plantean ampliar su ámbito geográfico de actividad.
Futuro de la alianza
La alianza parece tener un futuro prometedor, si se tiene en cuenta que Sanofi Pasteur está finalizando el proceso de I+D con la primera vacuna para el dengue, la cual, según Alain Bernal, vicepresidente de Comunicación de la división de vacunas de la compañía, “podría lanzarse en 2015”. Junto a este producto, también destaca una vacuna para la prevención de infecciones hospitalarias. “El pipeline de ambos laboratorios es lo suficientemente sólido como para ser optimistas”, dijo Bernal.
Y es que, el procedimiento que sigue la alianza es muy particular. En este sentido, las compañías desarrollan individualmente sus productos hasta la fase III de ensayos clínicos. Una vez superan este proceso con éxito, ponen el producto a disposición de la joint venture, que decide si está interesada en su comercialización y distribución en Europa o no. En caso contrario, el camino lo emprende la compañía propietaria de la molécula. “Una vez se da el sí, hay que enfrentarse a las particularidades de los distintos estados”, explican.






































