La Alianza General de Pacientes (AGP) ha recibido con “voluntad de llegar a un pacto” el borrador de esquema para un acuerdo entre el Ministerio de Sanidad y las asociaciones de pacientes, en el marco de los convenios suscritos en los últimos meses con profesionales farmacéuticos, médicos y enfermeros. El reto del Ministerio de Sanidad de convertir a las asociaciones de pacientes en unos interlocutores reconocidos entre las administraciones, otorgándoles el carácter jurídico propio, supondría un nuevo impulso al objetivo común de reducir las diferencias en el Sistema Nacional de Salud (SNS).
La semana pasada, las asociaciones de pacientes pertenecientes a la AGP analizaron el borrador en una reunión que tuvo lugar en Madrid. Según explicó a EG el presidente de la Alianza, Alejandro Toledo, los pacientes acordaron solicitar al departamento dirigido por Ana Mato una modificación en algunas de las líneas establecidas en el borrador de acuerdo así como cambios en algunas de las políticas sanitarias del país.
Una de las líneas en las que las asociaciones han hecho más hincapié en los últimos meses ha sido el reconocimiento de los derechos colectivos de los pacientes, y entre ellos, la equidad en el acceso a los tratamientos, puesta en entredicho por las medidas de control del gasto público. La intención del Ministerio de Sanidad, como pusieron de manifiesto sus representantes al presidente de la AGP, en una reunión previa celebrada recientemente, era redactar un documento marco que recogiera la mayor parte de las reivindicaciones que este colectivo ha venido haciendo durante mucho tiempo, así como la elaboración de un real decreto sobre las peticiones de los pacientes.
El acuerdo marco
La propuesta enviada finalmente por el Ministerio de Sanidad a los pacientes hace referencia a un acuerdo marco de una año de vigencia, prorrogable por periodos anuales, para establecer líneas de colaboración orientadas a mejorar la participación y corresponsabilidad de los pacientes “en aquellas materias que contribuyan a mejorar la calidad asistencial, el empoderamiento de los pacientes y sus cuidadores en el mejor manejo y control de sus enfermedades y en el uso responsable de los recursos sanitarios”.
El acuerdo comprendería, asimismo, seis grandes apartados. Así, hace referencia al apoyo de las asociaciones de pacientes al Pacto por la Sanidad; a la mejora de la Ley de Autonomía del Paciente de 2001; al apoyo y participación activa en la Red Nacional de Escuelas de Pacientes; a la promoción de modelos y procedimientos de colaboración que contribuyan a la coordinación sociosanitaria; y, finalmente, al apoyo para crear a nivel nacional de una confederación de asociaciones de pacientes crónicos, así como el impulso a una comisión de seguimiento.






































