La acción de Grifols cotiza actualmente en 26,36 euros, situándose cerca del límite superior de su rango de variación del último año. Su comportamiento en este periodo ha sido eminentemente alcista, marcando un máximo el pasado mes de octubre cuando llegó a rozar los 27 euros. A partir de entonces esta acción se ha movido horizontalmente, manteniendo las elevadas plusvalías acumuladas en los meses anteriores. Grifols cerró el ejercicio 2012 con una revalorización del cien por cien, situándose entre los valores con mejor comportamiento en este periodo. Esta evolución ha sido especialmente destacable en un entorno como el vivido en el último año, con un mercado nacional de renta variable muy castigado, que ha sufrido considerablemente más que muchos otros mercados internacionales. El inversor ha premiado en este valor su estrategia de crecimiento y de expansión internacional, así como su posicionamiento de liderazgo en un segmento de gran dinamismo.
Su cuenta de resultados de los nueve primeros meses del año refleja unas ventas de 1.959 millones de euros, con un crecimiento interanual del 14,4 por ciento. Un 92 por ciento de estos ingresos se generaron en mercados internacionales, al tiempo que el peso del mercado español se ha ido reduciendo: las ventas nacionales presentaron una caída interanual del 8,6 por ciento, aportando actualmente 165 millones de euros, un 8 por ciento del total del grupo.
Los mercados de Estados Unidos y Canadá mostraron un crecimiento interanual del 22,5 por ciento, con un volumen de negocio de 1.239 millones de euros, lo que supone el 63 por ciento del total de las ventas del grupo. Como hecho destacado en Estados Unidos cabe mencionar la adquisición de Talecris, lo que le ha permitido posicionarse como líder en este mercado en el segmento de derivados del plasma.
En el mercado de la Unión Europea, excluido el mercado español, las ventas se mantuvieron estables en estos nueve primeros meses, con un volumen de negocio de 262 millones de euros. Es en el resto de mercados internacionales donde este grupo ha crecido a mayor velocidad, con un incremento interanual del 30 por ciento, aportando ya el 14 por ciento del total.
Por áreas de negocios, la división de biociencia, que engloba principalmente los derivados del plasma, generó 1.735 millones de euros, lo que supone el 88,5 por ciento de total del grupo, mostrando un crecimiento interanual del 14,3 por ciento. Por su parte, la división de diagnóstico obtuvo unos ingresos de 102 millones de euros, con un crecimiento interanual del 16,9 por ciento, mientras que la división hospitalaria facturó 74 millones de euros, un 4,8 por ciento más que en 2011.
El Ebitda (beneficio antes de intereses, amortizaciones e impuestos) de los nueve primeros meses del año ascendió a 633 millones de euros, un 36 por ciento más que el pasado ejercicio. Este importe supone un porcentaje sobre las ventas del 32,3 por ciento, un 5 por ciento más que en 2011. Por su parte, el beneficio neto fue de 197 millones de euros, cifra superior a los 44 millones obtenidos en 2011.
Para finalizar, y en relación con su posible comportamiento en bolsa en el corto-medio plazo, cabe señalar que actualmente Grifols parece haber entrado en una fase de consolidación tras las elevadas plusvalías acumuladas en el último año. Es previsible que este valor mantenga por algún tiempo un perfil horizontal antes de entrar nuevamente en una fase alcista. Se trata de un valor que sigue teniendo potencial de subida, pero el cotizar en niveles elevados en relación con sus referencias históricas puede demandarle cierto tiempo de asentamiento.






































