Jefe de servicios médicos A3Media viernes, 08 de mayo de 2015 h
Estamos comprobando que ha empezado el intento de llevarse, cada cual a su territorio político, en la acción de Gobierno, la investigación. Tenemos que hablar del supuesto noble por cada una de las partes aunque los egoísmos también tienen dimensiones positivas cuando se ejercen como proyectos que se trasladan a la dimensión pública y a la acción de Gobierno. Puestas así las cosas, sabemos que el 12 de mayo la secretaria de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación que dirige Carmen Vela, departamento que es la responsable de llevar a cabo las políticas de investigación científica y técnica, desarrollo e innovación, se reunirá con un grupo de especialistas de la investigación biomédica.
Hoy sabemos que la investigación en Ciencias de la Salud en nuestro país clásicamente se financia a través de dos mecanismos. De una parte, el Instituto Carlos III obtiene la mitad de sus fondos por medio de la Disposición Transitoria VI de la Ley de Uso Racional del Medicamento. Es decir, de la contribución de la industria farmacéutica.
Esa Farmaindustria que en la actualidad preside Antoni Esteve, que no deja de ser una auténtica “tricotosa”, hilvanando de manera pertinaz la sostenibilidad futura del Sistema Nacional de Salud (SNS). De otra parte, la otra mitad viene trasferida por el Ministerio de Economía y Competitividad. Todos estos montajes y aportaciones económicas nos llevan a unas cantidades que se aproximan a los doscientos millones de euros.
Sobre este particular, creo que es conveniente señalar que especialistas como el doctor Alfredo Carrato, que es director del Instituto Ramón y Cajal de Investigación Sanitaria, han manifestado su inquietud por este asunto y han dicho, a quién les ha querido oír, que defienden “la existencia del Instituto Carlos III que ha sido capaz de estructurar y dotar a la comunidad científica de una serie de estructuras como las Redes de Investigación, como los CIBER (Centro de Investigación Biomédica en Red), como los Institutos de Investigación Acreditados, expertos agrupados y trabajando en red, que no queremos que desaparezcan si surge una nueva Agencia de Investigación”. También dijo, el eminente oncólogo, que “el Instituto Carlos III ha sido una infraestructura muy útil de la estructuración de la investigación en España y para promocionar nuevos talentos”.
De este modo, y a pesar de las preocupaciones que han generado estos planteamientos en el ámbito de los recursos humanos en las plataformas de investigación, el doctor Carrato manifestó sobre este particular que “tenemos confianza en que la nueva Agencia Estatal de Investigación contemplará estas singularidades y hará buen uso de lo que ya está funcionando para sacar el máximo provecho de ello”.
Además, como en todo tipo de informes que se elaboran, en este caso se hace una referencia a los paralelismos con otros países de nuestro entorno, por eso el doctor Carrato manifiesta que lo ideal sería preservar la trayectoria. “Tenemos los modelos de Estados Unidos, con el National Institutes of Health (NIH), y de Reino Unido, con el Medical Research Council (MRC), estructuras similares al Instituto Carlos III aquí en España”, señala.
No quiero acabar el ‘En Buenas Manos’ de esta semana en EG sin recordar que en la última reunión del Consejo Asesor de Sanidad el propio ministro de Sanidad, Alfredo Alonso, adoptó una postura realista y pragmática ante la dependencia final de la investigación en España y vinimos a intuir que se trabaja en una batuta única. Seguro.
El Instituto Carlos III ha sido una infraestructura muy útil de la estructuración de la investigación
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