Antonio Nieto
Director de El Global
| viernes, 24 de julio de 2015 h |

El borrador/proyecto del RD de Precios ha animado aún más si cabe la semana sanitaria. Su aparición estelar y el contenido del mismo han hecho correr ríos de tinta, miles de tuits y centenares de análisis. De lo que es a lo que será depende en buena medida de las ganas del ministerio de seguir escuchando sugerencias y más aún, de incorporarlas al texto definitivo. Sea lo que fuera, continúa Alfonso Alonso y su equipo cumpliendo con aquello que comentaron de que lo importante se llevará a cabo. Y una de esas cuestiones importantes es este real decreto. Si conseguirán sacarlo adelante o no antes de que termine la legislatura, habrá que verlo. El caso es que ya lo tenemos aquí y el camino recorrido ha sido duro y largo y cuando parecía que se iba a quedar en la universidad (buen sitio para estar, por cierto) el proyecto de real decreto ya es público. El siguiente paso es el Interterritorial. Allí se buscará el consenso con todos consejeros autonómicos y tiene toda la pinta de que no va a existir excesivo ‘buen rollo’ y que no le van a poner las cosas fáciles a Alfonso Alonso y a Rubén Moreno. Más bien al contrario. El ruido de esta semana hace augurar un Interterritorial movido e intoxicado. En cierto modo, es normal. Lo que no parece normal es que en cuestiones tan importantes como la inclusión de la vacuna de la varicela en el calendario vacunal infantil desde los doce meses, con las que todo el espectro político parecía estar de acuerdo, se alcen voces criticando la medida e incluso mostrando su disconformidad a que esa cuestión sea efectiva en base a argumentos vacíos e intoxicados. Puedo estar de acuerdo con el debate político e incluso con los cambios en las directrices de los partidos, pero lo que no me parece de recibo es jugar con la salud de los pacientes por supeditar las decisiones a un juego político preelectoral o vaya usted a saber qué. Los datos están ahí, desde Sanidad se manejan informes que justifican su inclusión en el calendario y los pediatras, que deben saber algo del tema, no se cansan de recalcar la importancia de que la vacuna vuelva de donde nunca debió salir. Entonces, ¿cuál es el problema? A mí, que me lo expliquen.

No parece ni medio normal que se cambie de opinión en base a argumentos vacíos

@Antonionietos