No cabe duda de que el tratamiento multidisciplinar del paciente con cáncer es el idóneo para garantizar los mejores resultados, sin embargo, el debate aparece al plantear la manera de estructurar esa atención en los centros hospitalarios. Ese era el tema que protagonizó el XXXIII Encuentro Salud 2000 en el que se puso sobre la mesa la importancia de la creación de comités interdisciplinares que impliquen una reorganización de la gestión. Esta es la conclusión a la que llegaron los asistentes al debate. No obstante, existen muchas tareas pendientes.
Según Juan Jesús Cruz, presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), el tratamiento multidisciplinar del cáncer es un concepto admitido por la sociedad americana, la europea y contemplado en la estrategia española de lucha contra el cáncer, pero es necesario establecer el procedimiento. Así, Cruz se preguntó si esta interdisciplinariedad debía estructurarse a través de unidades funcionales o de comités de tumores, y si estos debían ser consultivos o integrados con decisión vinculante. “En muchos sitios será factible hacer un comité multidisciplinar con capacidad decisoria, pero en otros puede alejarse de la mejor atención al paciente oncológico”, explicó.
Por otro lado, Candela Calle, directora general del Instituto Catalá de Oncología (ICO), reivindicó que la diferencia entre las posibles fórmulas está en la gestión y expresó los motivos por los que se considera imprescindible que desde los hospitales se potencie la participación interdisciplinar de los profesionales. “Es necesario tanto desde el punto de vista del diagnóstico como del proceso del tratamiento y en la toma de decisiones en aspectos como política de calidad o gestión del medicamento, ya que garantiza conseguir objetivos estratégicos”, explicó.
Mientras, Lara Iglesias, responsable de la Unidad de tumores de cabeza y cuello del Hospital Universitario 12 de Octubre, ofreció una visión clínica y de experiencia en estos grupos de trabajo. “Mejora también la eficiencia ya que hay una mejor gestión de los recursos”, aseguró. Expuso además las necesidades médicas, ya que los profesionales necesitan dónde reunirse y un tiempo, pero sobre todo que este tiempo se contemple como parte de su trabajo.
Jaime Rabanal, director gerente del Hospital Universitario Central de Asturias, aportó el punto de vista que se tiene desde la gerencia. “Los comités son indispensables. La cuestión es si tenemos organizaciones sanitarias para que funcionen”, afirmó agregando que una cosa es lo ideal y otra es la realidad. En este sentido, la industria farmacéutica tiene un papel fundamental en este ámbito, y desde su posición se observa la variabilidad que existe. Elisa Hernández, del departamento médico de Merck, recordó la ausencia de una foto real de la situación en España entre comunidades autónomas, de la existencia o no de comités interdisciplinares, así como de las unidades funcionales.
Por último, Carmen González, presidenta ejecutiva de la Fundación Salud 2000, resumió en una idea lo expresado en el encuentro: “Es importante que en cualquier modelo organizativo se consideren tres ámbitos: normas, estructuras y personas”, dijo, al tiempo que animó al uso de nuevas tecnologías para alcanzar el progreso.






































