El envejecimiento de la población, el aumento de la cronicidad y de la oferta de terapias innovadoras hace que el uso de genéricos sea aún más necesario como medio para lograr la sostenibilidad del sistema. Así lo asegura la consultora IMS Health en su informe ‘The Role of Generic Medicines in Sustaining Healthcare Systems: A European Perspective’, donde hace hincapié ante la necesidad de apostar por unos medicamentos sin centrarse únicamente en el precio. “El ahorro en los costes no debe ser el único criterio de evaluación de los medicamentos genéricos”, explica el informe. Desde su perspectiva hay varios factores a tener en cuenta a la hora de fijar el precio del medicamento como, por ejemplo, el aporte que estas compañías realizan al PIB, así como los puestos de trabajo cualificados que generan. Además, también avisa que, si se reduce mucho el precio, se pone en peligro que se sigan comercializando presentaciones concretas al no ser rentables para la compañía. Así, estos precios reducidos, asevera, afectaría también a la cadena de suministro, tanto a mayoristas como a las farmacias.
En este sentido, el informe de IMS destaca la necesidad de generar un ambiente propicio para que los genéricos puedan hacerse fuertes en la Unión Europea. “Para maximizar la contribución de los genéricos en la sostenibilidad de los sistemas sanitarios, la industria debe ser capaz de operar dentro de un modelo de mercado sostenible, competitivo y eficiente”, señala. Aquí destaca la difícil competencia que se genera en países como España, donde las políticas de igualdad de precio entre marca y genérico, dicen, complican la penetración de este último. Para que la industria se mantenga fuerte necesita, dice, mercados con gran volumen que se vendan a un precio aceptable. De este modo, recordó que son los genéricos los que generan competencia y hacen que los medicamentos de marca reduzcan su precio.
Tal y como apunta el estudio realizado por la consultora especializada en salud, la Unión Europea debe aportar a su industria de medicamentos genéricos, manteniendo el desarrollo y las bases de fabricación. La consolidación, dice, continuará si logran que Europa sea un lugar atractivo para la inversión pues, de lo contrario, los fabricantes decidirán trasladar sus plantas a otros países con mejores marcos regulatorios.
Pero el informe también hace un llamamiento ante la necesidad de fomentar la educación para que el genérico pueda aumentar su penetración. Así, considera que el papel que deben adoptar tanto prescriptores como farmacéuticos es el de educar a los pacientes sobre los beneficios de estos medicamentos, su seguridad y su eficacia. Una educación que, considera, debe ser apoyada por las autoridades reguladoras que deben apostar en ella para que los pacientes entiendan los beneficios y, de este modo, fomentar la sostenibilidad del sistema.
En este sentido, IMS recuerda que, de no existir medicamentos genéricos, los sistemas sanitarios europeos y los pacientes tendrían que haber pagado 100.000 millones de euros de más solo durante el 2014.
La Asociación Europea de Genéricos y Biosimilares (EGA) celebró la publicación de este informe, que fue presentado durante la celebración del encuentro anual de esta patronal en Berlín. De este modo, su director general Adrian van den Hoven, aseguró que este análisis “muestra claramente la amplia gama de beneficios que los medicamentos genéricos ofrecen con respecto al acceso y la sostenibilidad de los sistemas sanitarios”.
Asimismo, el director general de la patronal explicó que el estudio “subraya que los gobiernos deben garantizar un enfoque predecible para la fijación de precios, políticas de contratación transparentes y un sistema de aprobación regulatorio eficiente”. Por eso, dijo, “las decisiones del Gobierno no deben basarse únicamente en el precio, sino también teniendo en cuenta la fiabilidad del suministro, la calidad del producto y el valor económico global”. Esto es, insistió, es esencial para mantener el dinamismo del sector en Europa.






































