La sentencia del Tribunal de Justicia de la UE que condenó a España a subir el IVA en Sanidad es de obligado cumplimiento, pero no marca un plazo de aplicación. El Gobierno busca la manera de hacerlo efectivo de la manera menos lesiva posible y ha encomendado a Hacienda negociar con la Comisión Europea la posibilidad de minimizar la lista de productos afectados. Otra solución podría ser, según el Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS), ampliar el ‘modelo Muface’ (cuya cobertura ‘cuesta’ un 30 por ciento menos que la pública) a otros colectivos, como los funcionarios de las comunidades autónomas.
Esta es una de las recomendaciones incluidas en el informe ‘Análisis del impacto de la subida del IVA en el sector sanitario privado español’. Pero más allá de ayudar a absorber el impacto del nuevo tipo impositivo, la medida ayudaría a la propia sostenibilidad del ‘modelo Muface’, que por sus propias características y problemas de financiación se enfrenta a un futuro incierto. La ampliación del modelo como elemento generador de ahorro es, precisamente, una de las conclusiones de la jornada ‘Mutualismo Administrativo: Eficiencia de un modelo’, también a cargo del IDIS. “De esta forma, entrarían más personas en el sistema, se reduciría la edad media del asegurado y todo ello conllevaría a la sostenibilidad del modelo”, comentó Luis Mayero, vicepresidente del instituto.
Consecuencias catastróficas
Junto a esta medida, la desgravación fiscal del seguro médico privado también ayudaría a evitar el agravamiento de los costes para las familias tras la subida del IVA. El IDIS sugiere un beneficio fiscal equivalente al importe que la Administración recaudará con la subida del IVA, y que ascenderá a unos 109 millones de euros.
Esta compensación abre la puerta a una realidad incómoda: la de que nadie, ni siquiera los pacientes, se verá libre de esta medida. Los servicios de asistencia sanitaria se facturan exentos de IVA, por lo que los proveedores no tienen capacidad de repercutir la subida en pacientes o aseguradoras. Sin embargo, y suponiendo que el sector privado decidiera transferir los costes de la subida del IVA hacia el sector asegurador, el incremento de la prima media ascendería, según el informe, hasta los 23 euros anuales.
Para los proveedores hospitalarios privados, el incremento impositivo aparece en un contexto de reducción de ingresos y del gasto público en conciertos. Por ello, retrasar en lo posible su aplicación o hacerlo de una forma “paulatina y ordenada”, como pidió Fenin, es otra de las claves para minimizar las consecuencias, que Juan Abarca, secretario general del IDIS, califica de “catastróficas” y que hará que los hospitales privados experimenten un incremento de sus costes equivalente al 1,14 por ciento de sus ingresos.
Las repercusiones serán especialmente graves en el terreno del empleo. Los proveedores hospitalarios que presentan actualmente resultados negativos emplean más de 5.700 personas. La subida del IVA al tipo general tornará más negativa todavía su posición financiera, mientras que nuevos hospitales se unirán a la lista con resultados negativos. En total, absorber el impacto del IVA por la vía del personal podría suponer despidos de 8.000 trabajadores en el mejor de los casos, y de 20.000 (el 20 por ciento del empleo del sector) en el peor.






































