El Global Madrid | miércoles, 30 de abril de 2014 h |

En los últimos meses las oficinas de farmacia han tenido en el Ministerio de Hacienda un aliado. Así, por ejemplo, el ministerio que dirige Cristóbal Montoro ha jugado un papel clave para que las boticas que sufrían impagos por parte de sus administraciones regionales pudiesen cobrar sus recetas (desarrollando mecanismos de financiación como el FLA o incluyendo a estos establecimientos en el primer tramo del plan de pago a proveedores). O en la constitución una comisión mixta con la Comunidad Valenciana para devolver el Decreto-ley 2/2013 a cauces de legalidad y, por ende, ser menos lesivo para la profesión farmacéutica. Sin embargo, el aliado puede convertirse ahora en ‘verdugo’.

¿El motivo? La Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) ha puesto en marcha el Plan de Control Tributario para 2014, que prioriza la lucha contra el fraude y la doble contabilidad, poniendo su foco de atención sobre las oficinas de farmacia y provocando una intensificación de las inspecciones “por sorpresa” a estos establecimientos. Según denuncia Fernando Redondo, presidente de FEFE, esta patronal tiene constancia de un aumento de las inspecciones a boticas en regiones como Galicia, Andalucía (especialmente la provincia de Almería) y Murcia, donde su colegio farmacéutico también ha avisado ya a sus colegiados en una circular de esta situación. “Tenemos conocimiento de que personal de la AEAT se persona en las boticas solicitando copia informática de determinados ficheros, sin previo aviso y, eso sí, sin apertura de expedientes”, confirma Redondo.

¿Persecución dirigida?

El objetivo de esta campaña de la AEAT, desarrollada a través de sus delegaciones provinciales, es comprobar que las boticas inspeccionadas no oculten ventas no declaradas que perjudicarían a la recaudación del IVA. No obstante, el presidente de FEFE cree que “si es una campaña que se lleva a cabo sin indicios previos, tal y como han demostrado las farmacias ya inspeccionadas, podríamos hablar de una persecución dirigida, lo cual sería muy grave”. Redondo va más allá al indicar que “Hacienda sabe donde están los nichos de fraude, que no se encuentran en las farmacias. No hay nada más transparente que la contabilidad de una botica, donde la Administración es el principal cliente”.

La asesoría especializada en el sector farmacéutico Asefarma también ha denunciado este incremento “en las últimas semanas” de las inspecciones a las boticas “para acceder a su contabilidad y a sus ordenadores”, apuntan. No obstante, Asefarma recomienda a aquel titular que sufra una inspección “actuar con coherencia y colaborar con los actuarios tributarios”.