El proyecto de Presupuestos Generales del Estado salió la semana pasada del Senado con todos los cambios aprobados —entre ellos los relativos a las tres enmiendas sanitarias— y continuará esta semana, con su previsible aprobación definitiva por parte en el Congreso de los Diputados. Pero aunque el debate presupuestario está a punto de acabar, el del déficit vinculado al proyecto de cuentas públicas apenas acaba de empezar y puede haber alcanzado ya a su primera víctima: los fármacos para la hepatitis C. En el aire queda ahora el futuro de la financiación del Plan Estratégico Nacional.
Todo empezó con la acusación lanzada a mediados de la semana pasada por el consejero de Sanidad de Castilla y León, Antonio Sáez, que señaló que el Ministerio de Hacienda parece “haber olvidado su compromiso” para que el gasto en los medicamentos de última generación contra la hepatitis C no sume en el cumplimiento del déficit. Consultadas al respecto, fuentes del departamento que dirige Cristóbal Montoro confirmaron a EL GLOBAL que su postura en relación a los objetivos de déficit y su cumplimiento es inamovible. En esta línea, aseguraron que “los gastos computan como déficit y las comunidades tienen que hacer frente al déficit sí o sí”. Según la postura del Ministerio, además, las autonomías “ya tienen liquidez para hacer frente a los gastos de la hepatitis y el resto del gasto farmacéutico”, una liquidez que además sigue respaldada por los mecanismos puestos en marcha por el Gobierno, como el FLA.
Pese a todo, Hacienda liberará “en breve” un nuevo remanente del sistema de financiación que se destinará de manera prioritaria al gasto sanitario y farmacéutico de las comunidades y que, según las mismas fuentes ministeriales, “hará desaparecer los problemas” que señala el consejero de Castilla y León. “Si tienen dinero para hacer frente al gasto, no vemos mayor problema”, concluyen desde Hacienda.
Sumados, la presunción por parte de Hacienda del estado de liquidez de las comunidades y los nuevos fondos anunciados lanzan una pregunta incómoda sobre la financiación del Plan de Hepatitis C, que sigue esperando llegar al Consejo de Política Fiscal y Financiera. Hacienda insiste en que, por el momento “no hay nada cerrado” y que “se continúa negociando”.
La presión de Hacienda sobre el déficit de las comunidades autónomas podría estar relacionada con la que España está sufriendo por parte de la Comisión Europea. Bruselas ha confirmado las malas previsiones anunciadas por el comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, y solicita cambios en el proyecto de presupuestos, que especifique las medidas de impacto regional llamadas a reducir el déficit.
Entre ellas, Bruselas hace mención indirecta al gasto farmacéutico, al no reconocer en sus previsiones el ahorro de 1.000 millones de euros (500 en 2015 y 500 en 2016) que el Gobierno español había previsto para los techos de gasto sanitario y farmacéutico.






































