carlos b. rodríguez Madrid | viernes, 10 de abril de 2015 h |

El debate sobre el acceso a la innovación farmacéutica en Europa se enriquece con las aportaciones que realiza Félix Lobo, autor del libro Políticas actuales de precios de medicamentos en Europa. EG ha hablado con él.

Pregunta. Cree usted previsible que la regulación de precios perviva en los países europeos pero… ¿Cómo?

R. Habría que esperar o quizás desear la decadencia del sistema de precios de referencia internacionales (SPRI). Tendríamos entonces un panorama para los fármacos incluidos en las prestaciones farmacéuticas en el que podría figurar con buenos fundamentos económicos la combinación siguiente: libertad de precios para los genéricos; precios basados en el valor para los innovadores; un sistema de precios de referencia al estilo alemán; compras públicas con licitaciones competitivas para fármacos ambulatorios de amplio uso, más o menos centralizadas y acuerdos de pago por resultados y riesgo compartido.

P. Sin embargo, hay resistencia a modificar el SPRI. ¿Por qué?

R. Por su sencillez y su bajo coste administrativo.

P ¿Tiene posibilidades de éxito en Europa alguna centralización en las decisiones de precios y reembolsos?

R. Es difícil por la falta de armonización de los sistemas sanitarios. Pero está claro que Europa tiene que replantarse muchas cosas. A mi juicio debemos avanzar hacia una Europa más integrada y solidaria. A largo plazo y en ese contexto podría progresarse hacia la armonización de las decisiones.

P. ¿Cómo valora la decisión de la Comisión de aparcar la revisión de la Directiva de Transparencia?

R. Como partidario de una mayor integración europea, me parece algo negativo.

P. ¿Debería retomarse esta reforma?

R. La mayor dificultad ha estado en la resistencia de algunos estados a facilitar más información sobre los precios que negocian con las empresas. Aunque esto a corto plazo y desde una visión particularista es explicable, a largo plazo habría que replantear la directiva.

P. ¿Y qué posibilidades tiene para usted la central de compras europea?

R. Me parece una herramienta que tendríamos que poner a trabajar paso a paso. Sin embargo hay que tener en cuenta que las centrales de compras muy grandes pueden tener muchos problemas de falta de flexibilidad.

P. En el debate europeo han cobrado fuerza ideas como expropiar patentes o crear una gran industria farmacéutica pública europea. ¿Qué opina?

R. Soy más partidario de avanzar en la dirección de una regulación equilibrada de la industria. Hay que defender con firmeza el acceso a los medicamentos pero tampoco podemos prescindir de la agilidad y la flexibilidad que proporciona el sector privado.

P. Europa avanza en cooperación pero, ¿qué grado de transparencia debe existir para que sea posible?

R. Las administraciones temen no conseguir los descuentos sobre precios a los que aspiran en sus negociaciones con las empresas si les dan publicidad. Una mayor cooperación entre los países podría dar solución a este problema.

P. El pago por valor se impone, pero con diferencias entre países. ¿Es imposible llegar un acuerdo sobre, por ejemplo, el grado de innovación?

R. Ya se están haciendo avances en este sentido, en especial por la evaluación comparativa que aplica la EMA.

P. La OCDE es partidaria de que la asignación de precios para los medicamentos tenga en cuenta sus beneficios más allá del sector salud. ¿Es posible ahora que la economía parece dirigir todas las decisiones?

R. Es peligroso tratar de conseguir muchos objetivos con una sola herramienta de política económica.

P. ¿Por qué apuesta por un régimen de precios libres para los genéricos?

R. Porque con un marco regulatorio apropiado permiten la competencia en precios y eliminan la necesidad de la intervención administrativa particularizada al precio de cada producto.