j. nieto Madrid | viernes, 31 de mayo de 2013 h |

Pregunta. Jaume, ¿el sector necesita más autocuidado?

Respuesta. Si queremos un sistema sanitario con futuro y sostenible necesitamos un sector de autocuidado sólido. Aquí solo tenemos un peso del 5 por ciento, en otros países europeos un 15.

P. Como aficionado a la bici sabes que la pendiente que hay entre el 5 y el 15 por ciento es difícil de superar, ¿verdad?

R. Es una pendiente pronunciada. Ahora aspiramos a subir un siguiente tramo, del 5 por ciento, para llegar al 10 por ciento. Es una buena subida, y para eso necesitamos estudiar el terreno y estar muy bien entrenados.

P. ¿Necesitáis ayuda para hacer más cómoda la subida?

R. Pedimos a las autoridades que pongan una pendiente lo más asfaltada posible para que nuestro esfuerzo quede compensado con éxito. Que pongan una buena carretera que subir, que ya subiremos nosotros.

P. Y desde la dirección de equipo de Anefp hay que saber manejar bien platos y piñones.

R. Hay que encontrar una combinación de plato y piñón para alcanzar la velocidad adecuada, porque no podemos tardar mucho en llegar a ese puerto del 10 por ciento de primera categoría, aunque hacerlo de golpe tampoco sería bueno. Hay que poner un piñón y un plato medianos.

P. Eso sí, no se puede subir a base de bocadillos de chorizo.

R. No, hay que llevar buenas bebidas energéticas. Necesitamos estos complementos, como una farmacia sana que trabaje de manera intensiva los productos de autocuidado. Esa es una buena bebida energética.

P. ¿Qué es más duro, alcanzar ese 15 por ciento o superar la Cueña les Cabres del Angliru?

R. Lo veo más como el Alpe d’Huez, un puerto de categoría especial pero que no tiene pendientes tan duras como Angliru, que es más cortito pero con más desnivel. Los esfuerzos tan duros y tan cortos tampoco son los mejores. Pero también hay que decir que ahora no es tiempo de parar, hay que escalar.

P. Pero que el puerto no sea tan largo como el Galibier, ¿no?

R. Bueno, llevamos años subiendo, con mucho esfuerzo, y la meta se ve a lo lejos, lo que refuerza nuestra motivación. Y es que, con cada 5 por ciento que subamos ahorramos al sistema 1.200 millones de euros. ¡Un buen premio de la montaña! Y eso solo es la vertiente económica.

P. Y si después de tanto esfuerzo os jugáis la etapa al sprint… ¿Os quedan fuerzas?

R. Haber coronado tantos puertos nos hace fuertes y somos capaces de esprintar: tenemos motivación y capacidad.

P. ¿Y compañeros de escapada?

R. Todo el sector está haciendo una reconversión muy grande y estamos dispuestos a dar relevos para llegar a la meta. Hemos chupado rueda muchos años y ha llegado la hora de dar relevos, poner un punto más.

P. Que sea una carrera limpia, sin doping ni nada por el estilo.

R. Por supuesto. El doping te da fuerza por un tiempo pero después no es sostenible. Nosotros no necesitamos esa ayuda extra, estamos en plena forma.

P. Después de tanta bici… El mar.

R. Sí, siempre me ha causado perplejidad mirar algo que no tiene fin. Me da energía

Jaume Pey (Manresa, 1960), licenciado en Ciencias Empresariales, dirige desde noviembre de 2012 Anefp. Le gusta pedalear por ‘su’ Pla de Bages, ya que, como dice, “con la bici toco el suelo, el territorio, saboreo las cosas como son, hablo con la gente… Recupero valores como el diálogo, la solidaridad y la ayuda a los demás”. Esa es la visión humanista que traslada al sector. “Trabajamos con personas. Se puede liderar, pero si no tienes en cuenta a los demás eres un caudillo. Hay que sumar el talento”, afirma. ¿La fórmula para salir de la crisis? “Que las personas tengan confianza”, señala. ¿Una cualidad? “Soy desordenado, bueno, tengo un orden propio”, dice.