c. o. Barcelona | viernes, 15 de noviembre de 2013 h |

Grifols es en la tercera compañía mundial en producción de medicamentos biológicos derivados del plasma. Sin embargo, con la adquisición de la unidad de diagnóstico transfusional de Novartis, por un importe total de 1.675 millones de dólares (1.240 millones de euros), la compañía catalana se convierte, según afirmó Alfredo Arroyo, director financiero de Grifols, en “la única a nivel mundial verticalmente integrada en el sector de la medicina transfusional”.

En concreto, tal y como se resaltó en durante la presentación de los detalles de la operación, esta compra asegura a Grifols una presencia destacada en el mercado de análisis sanguíneo para la detección de sida y hepatitis C, entre otros, a partir de técnicas de biología molecular que acaparan el 49 por ciento del mercado global y un 77 por ciento en Estados Unidos. Además, Diagnostics Novartis es el fabricante líder de antígenos para diagnóstico inmunológico, con un 84 por ciento de cuota de mercado global indirecta.

Así, la planta de producción de Emeryville (California), también incluida en esta adquisición, fabrica materias primas con las que provee a Abbott, Siemens y Johnson and Johnson para el desarrollo de kits de diagnóstico. Igualmente, el acuerdo también contempla el acceso a los principales productos de genotipado sanguíneo de Progenika y las tarjetas de gel, así como una amplia cartera de clientes con una potente red de ventas.

Según se explicó desde la compañía, con esta operación Grifols potencia la dimensión de su división de diagnóstico, principalmente en Estados Unidos, donde se va a crear una filial cien por cien de la compañía. Así, el peso de las ventas en América en el nuevo grupo estará en torno al 60 por ciento, y las ventas del Grupo Grifols en el extranjero llegarán al 95 por ciento, tal y como detalló Arroyo.

Cabe destacar que la compra no tendrá implicaciones para la planta de Parets del Vallès, donde Grifols fabrica materiales que hasta ahora Novartis distribuía en Estados Unidos. Así lo aclaró Oriol Duñach, director general de la división de diagnóstico de la compañía, que precisó que ya tenían contemplado vender allí, “solo que ahora lo haremos directamente”, añadió.

Por su parte, Arroyo afirmó que la nueva plataforma comercial tendría que ayudar a incrementar las ventas de los productos que fabrican en España. De momento, la operación hará que el grupo crezca en las ventas y en resultado productivo en más de un 20 por ciento, si bien tendrá que hacer frente a una deuda financiera neta de 5.000 millones de dólares que Grifols refinanciará el año que viene.