Un estudio de Vicks revela que a la hora de hacer frente a un resfriado existen diferencias culturales
| 2010-03-18T15:10:00+01:00 h |

redacción

Madrid

El goteo y la congestión nasal son los dos síntomas del resfriado más molestos para la mayor parte de los ciudadanos. Así se desprende de un estudio elaborado por Vicks sobre los efectos del resfriado en países como Argentina, Rusia, Estados Unidos, China y Egipto, escogidos por ser representativos de distintas culturas.

De esta investigación se desprende que estos dos síntomas menores, goteo y congestión nasal, son los peor tolerados por más de dos tercios de los argentinos, rusos, estadounidenses, chinos y por un 76,5 por ciento de los egipcios. Un ejemplo de la similitud a la hora de señalar los síntomas más molestos se puede observar en nuestro país a través de los inmigrantes. A este respecto, Olga García, miembro del Grupo de Atención a la Comunidad Inmigrante de Semergen, manifestó que entre este colectivo las quejas vienen dadas por síntomas que afectan al descanso. Es decir, la congestión nasal y el goteo.

Relaciones sexuales

Otro aspecto en el que incide este estudio es el de las diferencias en el impacto del resfriado en las relaciones sexuales y de cómo afecta a este tipo de relaciones. Así, mientras que un 66 por ciento de los chinos, un 75,5 por ciento de los rusos, un 75,6 por ciento de los estadounidenses y un 82 por ciento de los egipcios aseguraron que el resfriado sí afecta a sus relaciones sexuales, casi la mitad de los argentinos (49,5 por ciento) afirmó que no les afecta.

Este dato coincide con el extraído del estudio realizado en España en 2009, en el que un 48,6 por ciento de los españoles aseguraban que el resfriado no afectaba a estas relaciones.

Asimismo, se analizaron los distintos comportamientos para prevenir el contagio. En este sentido, se observaron diferencias notables. Los españoles destacaron el uso de pañuelos de papel (88,8 por ciento), los argentinos, además mencionaron también el lavarse frecuentemente las manos (89 por ciento). Por su parte, los estadounidenses destacaron beber mucho líquido (84,7 por ciento).