El comportamiento de Gilead en el presente ejercicio presentó una primera etapa alcista que abarcó todo el primer semestre, cuando marcó un máximo del año a mediados de julio al alcanzar los 43,2 dólares. De esta forma, este valor acumula desde enero una plusvalía del 15 por ciento. En los meses de verano se vio afectado por la corriente vendedora que dominó los mercados y que le hizo perder en pocas semanas las ganancias acumuladas y que le situó en negativo en el conjunto del año.
Ya desde mediados de agosto este valor comenzó nuevamente a recuperar posiciones, tendencia que ha mantenido hasta el día de hoy, si bien en las dos últimas semanas ha mostrado síntomas de debilitamiento. Actualmente Gilead cotiza un 8 por ciento por encima de su precio de cierre de 2010, comportamiento sensiblemente mejor que el de la media del sector.
Los resultados del tercer trimestre presentaron unas ventas de 2.120 millones de dólares (1.500 millones de euros). Por productos, destacó en este trimestre el buen comportamiento de su línea de antivirales, que aportó el 87 por ciento de los ingresos del grupo impulsado por el dinamismo de Atripla y Truvada. El primero de ellos tuvo unas ventas de 795 millones de dólares (580 millones de euros), lo que representó el 38 por ciento de la facturación total y experimentó un crecimiento interanual del 7 por ciento. Por su parte, el segundo de ellos vio aumentar su facturación un 11 por ciento, hasta los 745 millones de dólares (740 millones de euros), un 35 por ciento de las ventas totales.
Al apartado de I+D Gilead destinó en el tercer trimestre 290 millones de dólares (210 millones de euros), un 26 por ciento más que en el ejercicio anterior y suponiendo un porcentaje sobre las ventas del 14 por ciento, ratio sensiblemente más elevado que el de la media del sector. En los nueve primeros meses del año los ingresos ascendieron a 5.969 millones de dólares (4.325 millones de euros), un 9 por ciento más que en 2010, con un margen bruto sobre ventas del 74 por ciento, en línea con el del ejercicio anterior.
La línea de antivirales aportó en este periodo el 87 por ciento de los ingresos de Gilead. El mercado estadounidense generó el 54 por ciento de esta facturación, con un crecimiento en el año del 4 por ciento. El mercado europeo representó el 39 por ciento, con un crecimiento del 10 por ciento, mientras que el resto de mercados internacionales, con una cuota del 7 por ciento, vio crecer su facturación un 19 por ciento.
La inversión en I+D ascendió a 827 millones de dólares (600 millones de euros), con un crecimiento interanual del 22 por ciento. El beneficio neto del periodo ascendió a 2.127 millones de dólares (1.540 millones de euros), con una caída interanual del 6 por ciento, descenso que se explica por el crecimiento general de los gastos.
Por otro lado, en relación con su posible comportamiento en bolsa en el corto y medio plazo, se debe señalar que los analistas manejan un precio objetivo de 48 dólares, un 18 por ciento por encima de su precio actual. Se trata de un objetivo ambicioso que le llevaría a situarse en máximos de los dos últimos años. No obstante aún se situaría un 13 por ciento por debajo del máximo histórico que marcó en 2008 en 55 dólares.
En su comportamiento puede influir positivamente el programa de recompra de acciones que implementa, y al que destinó en el tercer trimestre 884 millones de dólares (640 millones de euros). Desde enero de 2010 Gilead ha destinado a la recompra de autocartera 6.180 millones de dólares (4.500 millones de euros), y amortiza su capital un 18 por ciento, dentro de dos programas sucesivos de recompra de con un límite de 10.000 millones de dólares.






































