| viernes, 16 de marzo de 2012 h |

Pregunta. ¿Con “La memoria es el camino” buscarás que los enfermos de alzhéimer no caigan, precisamente, en el olvido?

Respuesta. Sí, es el objetivo principal. Necesitamos llevar esta enfermedad a una primera plan. El alzhéimer se considera algo inevitable, pero no es un fenómeno meteorológico que no tenga solución. Hay que invertir en investigación porque afecta a 800.000 personas, a más de 3,5 millones si se suman los cuidadores, con lo que es un problema económico y social gravísimo.

P. ¿Entonces pides algo más que un recuerdo para quien pierde la capacidad de recordar?

R. Se trata de tomar el tema en serio, como lo acaba de tomar Obama en Estados Unidos, que va a hacer un Plan Nacional Contra el Alzheimer. El objetivo final es que haya una política de Estado con este tema, que no la hay.

P. Para ello, emprendes un viaje cuyo punto de partida será lo que para muchos era el final de la tierra, Finisterre, ¿no?

R. Hacer el Camino de Santiago al revés del que se hizo hace 20 siglos es algo simbólico.

P. Andarás unos 7.000 kilómetros hasta Jerusalén. ¿El reto es en dejar tus botas sin suela?

R. Mi reto es llegar, pero seguro que gastaré más de un par de botas. Lo de andar 7.000 kilómetros suena como una bilbainada, pero lo voy a hacer con una media de 20 ó 25 kilómetros diarios, una distancia que muchos jubilados hacen cada día.

P. ¿Y en tu mochila guardarás historias sobre esta enfermedad?

R. Sí, de momento, voy con la mochila vacía, sin ningún prejuicio ni juicio de valor previo. Quiero que el camino me sorprenda.

P. ¿Qué más llenará el macuto?

R. Todas las experiencias del viaje. En mi blog tengo intención de elaborar dos categorías, una relacionada con el alzhéimer pero otra también con el viaje.

P. Entonces, en este caso, la distancia no será el olvido.

R. El objetivo del viaje es que lo que cuente sobre el alzhéimer tenga difusión, así que voy a estar permanentemente conectado. De hecho, en un viaje de este tipo es fundamental llevar una mochila ligera y el mayor problema es que se me va a ir el peso en cuestiones tecnológicas: el ordenador, la cámara, el vídeo…

P. Serán 45 semanas de viaje por 15 países. ¿Merecerá la pena con tal de dejar huella?

R. Por supuesto, es un triple reto. Hay una causa fundamental que es el alzhéimer, pero también será una experiencia personal y periodística porque iré contando todo a través del blog, redes sociales, medios de comunicación tradicionales…

P. ¿El apoyo de Ceafa será una buena barrita energética?

P. Sí, sin duda es absolutamente imprescindible el apoyo de Ceafa a todos los niveles, pero sobre todo en el humano. Al final no me voy a sentir tan solo.

P. Para camino duro el de los afectados por el alzhéimer, ¿no?

R. Evidentemente, yo al final soy un privilegiado. Lo realmente duro son las situaciones que se viven en torno a la enfermedad y sobre todo los cuidadores.

P. Y, para el enfermo, ¿olvidar es como no haber vivido?

R. No, los enfermos de alzhéimer han vivido todo y, por desgracia, vuelven a una situación inicial. Los cuidadores dicen que nunca habían pensado que iban a ser los padres de sus padres.

P. ¿El papel de las asociaciones como las integradas en Ceafa es una buena medicina?

R. Sí, por supuesto. Las asociaciones sobre todo sirven para compartir experiencias y para aliviar de alguna manera a los cuidadores porque la base de todo son los cuidadores, el trabajo que se hace en silencio en las casas.