El Servicio Gallego de Salud (Sergas) quiere fomentar la dispensación directa de ciertos medicamentos desde hospitales y centros de salud, obviando a la botica. Una apuesta que, tal como ha anunciado la Administración gallega al Colegio Oficial de Farmacéuticos de Orense, ya ha comenzado con un primer proyecto en esta provincia por la cual ciertos medicamentos para tratar el cáncer de próstata ya no se dispensan en las oficinas de farmacia y sí en sus centros de atención primaria de las áreas de Orense (ciudad), Verín y O Barco. Esta decisión coincide en tiempo con una reciente sentencia del Tribunal Supremo —muy criticada por los juristas— que valida los programas de dispensación directa desde centros de salud que tiene establecidos la Comunidad Valenciana (Sufar y Supro) e incluso considera “legal” que se aplique el mismo copago establecido para la dispensación a través de boticas (si bien, en el caso del Sergas, por el momento son entregados de forma gratuita al paciente).
Desde el Colegio de Farmacéuticos de Orense se muestran muy críticos con esta decisión. Tanto en las formas como, sobre todo, por el fondo. Respecto a las formas, no ha gustado que la comunicación oficial de la Consejería de Sanidad llegase con la prueba “ya en marcha y tras preguntarles nosotros al enterarnos por la prensa”, confirma a EG su presidente, Vicente Jairo. Respecto al fondo, aluden negativas consecuencias tanto legales como sanitarias y económicas. En primer lugar, Álvarez recuerda que “una Administración sanitaria no tiene potestad para cambiar el canal de dispensación de un medicamento, ya que esa decisión compete exclusivamente a Sanidad”. Los medicamentos escogidos por el Sergas no forman parte del listado de medicamentos de Diagnóstico Hospitalario elaborado por el Ministerio en 2012, el único válido para toda España, y, por ende, su dispensación debería recaer “en exclsuiva” en las oficinas de farmacia. Cabre recordar que diversas sentencias han dejado claro que solo el Ministerio de Sanidad, y no las comunidades autónomas, tiene potestad para cambiar los criterios de dispensación de un medicamento.
Respecto a los efectos sanitarios, es el paciente el principal perjudicado, ya que “supone una discriminación para los habitantes de Orense y, posteriormente, cuando se amplie al resto de la región, al conjunto de pacientes gallegos, porque dificulta la accesibilidad como porque pone en peligro la atención farmacéutica”. En este sentido, según ha podido saber EG, cerca de 9.000 pacientes afectados por cáncer de próstata estarán incluidos en este programa, mientras que el Sergas ‘justifica’ esta dispensación directa desde centros de salud para “mejorar la accesibilidad y administración” de estos medicamentos. “Es una incongruencia”, resalta el presidente del COF de Orense. No obstante, según ha conocido este periódico, el Sergas estaría elaborando un estudio científico con el que respaldar su decisión.
Por último, la medida cuenta con efectos económicos sobre las oficinas de farmacia. “Es un palo más que nos dan a la farmacia orensana y en especial a las farmacias rurales”, critica Álvarez con el temor de que los medicamentos anticancerígenos con los que se ‘estrena’ esta dispensación directa “puede que solo sean la puerta de entrada para en el futuro incluir muchos otros”. Además, el presidente orensano recuerda que tras la entrada en vigor de la nueva Guía de Buenas Prácticas para la Distribución de Medicamentos, se han endurecido los requisitos para la devolución de fármacos botica-almacén, lo cual, teniendo en cuenta el alto coste de este tipo de productos que ahora no tendrían ‘salida’ en los stocks, “puede suponer graves pérdidas económicas”, expone.
En estos últimos días, los Colegios Oficiales de Farmacéuticos de La Coruña y Lugo han enviado sendas cartas a la consejera de Sanidad regional, Rocío Mosquera, mostrando su preocupación por esta medida y alineándose con la postura de la farmacia orensana. Asimismo, está prevista una próxima reunión de la propia consejera con el presidente del colegio farmacéutico orensano, en fecha aún por concretar.






































