Es lo mismo retirar de una máquina expendedora un refresco, dinero o un medicamento? En el procedimiento, sí. La única diferencia estribaría en introducir una moneda, la tarjeta bancaria o la receta según el caso. Pero, ¿tienen los mismos riesgos todas estas operaciones que ya pueden realizarse sin salir de un hospital? En principio, nadie necesitaría consejo sobre cómo beberse el refresco o cómo emplear el dinero retirado. Pero quizá si se necesite respecto a cómo tomar la medicación expendida. Por eso conviene poner en cuarentena las ventajas de las máquinas dispensadoras de medicamentos a pacientes externos que se han instalado en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid. Se dice que la innovación es el motor del cambio, pero esta premisa queda en entredicho si no hay completa seguridad que el cambio sea “a mejor”.
Foto fija: Sírvase usted mismo
viernes, 19 de abril de 2013 h






































