Subdirector de El Global viernes, 07 de noviembre de 2014 h
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La ‘Operación Convector’ revela que son necesarias más inspecciones a las ‘distribuidoras’ short liners
Mi mamá dice que la vida es como una caja de bombones, nunca sabes qué te va a tocar”. Así definía Forrest Gump (Tom Hanks) lo impredecible de la vida en la adaptación llevada al cine por Robert Zemeckis de la novela de Winston Groom. Unos bombones que en el sector han desembocado en una sorpresa (no tanta), que bajo el apelativo de ‘Operación Convector’ descubrió miserias en forma de distribución inversa, una práctica ilegal en la que las farmacias implicadas pasaban a ser ‘distribuidoras’ de ‘distribuidores’, que a su vez distribuían a otros países los fármacos adquiridos de forma irregular.
Es una sorpresa, pero menos, porque no hace falta ser más listo que Forrest para intuir, echando un vistazo al catálogo de distribuidores de la Aemps, que algo olía a podrido, y no en Dinamarca, como les decía Marcelo a Hamlet y Horacio en la obra de William Shakespeare. Datos: 365 autorizaciones de distribución; 160 de 40 distribuidores de gama completa asociados a Fedifar (97 por ciento de cuota de mercado); más de 200 de short liners (3 por ciento de cuota de mercado), muchos tan honorables como el que más, otros no tanto, como se desprende de los efectos ‘Operación Convector’; 76 de estas short liners están en Andalucía (20 en Granada y 19 en Málaga)… Y, ante todo, resalta un dato: la autorización es la misma para un distribuidor de gama completa (con las exigencias a las que están sometidos) que para otro que se dedica a otras cosas, que no tienen por qué ser ilegales, ni mucho menos, pero que no es lo mismo. ¿Solución? Autorizaciones distintas para actividades diferentes y más inspecciones, receta simple que ya apuntó en 2005 Fedifar. Y si en algún momento se mezcla grano y paja… Separarlos, para que nadie, de manera torticera (y reiterada), trate de sacar los colores al sector.
Barbara Walters. “The world may be full of fourth-rate writers but it’s also full of fourth-rate readers”. (“El mundo puede estar lleno de escritores de cuarta categoría, pero es también lleno de lectores de cuarta categoría”).






































