Cree que se trata de una medida “economicista” adoptada de forma “unilateral”

La patronal advierte de los daños que la priorización puede provocar en el sector

| 2011-04-20T15:10:00+02:00 h |

REDACCIÓN

Toledo

La decisión del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) de eliminar de su sistema de prescripción digital (Turriano) 133 medicamentos ha sido recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia de esta comunidad por Farmaindustria. Y es que, la patronal de la industria innovadora radicada en España reitera su rechazo a la medida de priorización de marcas de medicamentos del Sescam.

Así lo pusieron de manifiesto el director de Relaciones con las comunidades, José Ramón Luis-Yagüe, y el director técnico de Farmaindustria, Emili Esteve, quienes, en un acto celebrado en Toledo criticaron esta “medida economicista y unilateral”.

A este respecto, enumeraron las consecuencias que, a su juicio, tendrá su aplicación. Por un lado, se refirieron al efecto que tendrá sobre los pacientes de la región. La norma, opinan, rompe la equidad de acceso a los medicamentos, al tiempo que obliga a modificar ciertos tratamientos actuales, con los consiguientes “problemas de confusión y falta de adherencia” que podrían desencadenar.

Igualmente, aludieron a la intrusión que la medida ejerce sobre la libre prescripción médica y que obliga a los facultativos a cambiar el tratamiento pautado o a mantenerlo a través de recetas en papel. Una consecuencia que, según argumentaron, choca con el objetivo del Sescam de implantar definitivamente la e-receta en esta comunidad para 2012. Por ello, calificaron la medida como “incomprensible” y añadieron que obstaculiza más la prescripción de los medicamentos excluidos, al tiempo que podría suponer la pérdida de información en la historia clínica del paciente.

Además, recordaron el rechazo que la norma recibe desde todos los agentes de la cadena del medicamento, lo que “pone en tela de juicio esta medida”. Una medida que cuestionan, también, por la “falta de transparencia” con la que creen que se ha llevado a cabo, al desconocerse los criterios, la duración y los límites tenidos en cuenta en su creación. Ante esta situación, advirtieron de los daños que la norma provocará al sector, en un contexto en el que acaba de aprobarse el Plan sectorial de la industria farmacéutica.