En Extremadura, la unidad de gestión clínica que está en proceso de diseño y que se pretende impulsar en el Hospital de Mérida atañe al Servicio de Cardiología, en conjunto con la Unidad de Hemodinámica. Por el momento, se está diseñando su puesta en marcha con los profesionales, que son quienes han trasladado al Servicio Extremeño de Salud (SES) esta propuesta. Cualquier medida sustancial se tratará antes en la Mesa Sectorial de Sanidad.
La implantación de este tipo de unidades obedece al cumplimiento del Pacto por la Sostenibilidad del SNS, firmado en La Moncloa, con representantes de los colectivos sanitarios y con responsables sanitarios de las comunidades autónomas. Así lo han constatado desde la consejería extremeña.
El proyecto tiene como objetivos, fomentar la implicación de los profesionales sanitarios en la gestión de los centros. Y reforzar la continuidad asistencial entre ambos niveles de atención, así como mejorar la organización del trabajo. Inicialmente, este proyecto previsto para el Servicio de Cardiología del Hospital de Mérida está planteado como un proyecto piloto y como tractor de este modelo. La intención del SES es que de manera paulatina se pueda ir implantando en otros servicios de este hospital y más adelante, en otros centros hospitalarios de Extremadura.
“La creación de esta unidad de gestión no supone ningún cambio en la situación laboral del personal que trabaja en estos servicios, sino un cambio en su dinámica del trabajo, haciéndose corresponsables con los resultados obtenidos y alcanzando logros y metas impuestos por ellos mismos para seguir avanzando en el proceso de mejora de la calidad asistencial”, apuntan, al tiempo que insisten en que no implica en ningún caso la privatización de servicios. Con el impulso de la gestión clínica en la región, Extremadura pretende colocar a la comunidad al mismo nivel que otros países y otras servicios de salud que ya han podido comprobar la eficiencia y calidad que supone la creación de estas unidades, la repercusión positiva que tiene sobre la atención en los pacientes y el importante aumento de la implicación y de la satisfacción de los profesionales sanitarios.
Con todo, el modelo extremeño apuesta por la preparación de sus profesionales, y cree en la necesidad de hacerles partícipes de la gestión de su trabajo de una forma mucho más directa de la que los sistemas tradicionales ofrecen. La intención es “situar a Extremadura en la vanguardia, desde la defensa de una calidad asistencial óptima para todos los extremeños”, explican.
En definitiva, las unidades de gestión clínica están muy implantadas en países como Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Suecia o Japón, que llevan más de 25 años introduciendo modificaciones dirigidas a involucrar a los profesionales y a los pacientes en la gestión de los recursos existentes.






































