La subdirectora general de Farmacia y Productos Sanitarios del Servicio Madrileño de Salud y co-directora del seminario, Encarnación Cruz, advirtió, durante el seminario sobre ‘Gestión en Farmacia Hospitalaria para Directivos’ de la Universidad Menéndez Pelayo, que “la innovación y la sostenibilidad son como los dos platillos de una balanza en difícil equilibrio. Está claro que debemos incorporar medicamentos verdaderamente innovadores y beneficiosos para el paciente. Sin embargo, debemos ser conscientes de que la innovación afecta a la sostenibilidad. Solo como ejemplo, los medicamentos comercializados en los últimos cinco años suponen un 20% del gasto total”. A este respecto, fue Jesús Sobrino, director general de UCB, el encargado de poner de manifiesto “la importancia los acuerdos de riesgo compartido para acercar el equilibrio entre la sostenibilidad y la innovación”.
Por su parte, Antoni Gilabert, gerente de Atención Farmacéutica y Prestaciones Complementarias del Servicio Catalán de la Salud y co-director del seminario, aseguró que estos acuerdos representan en la actualidad ”una forma de limitar las incertidumbres del impacto económico y sanitario de las innovaciones farmacéuticas, buscando así un equilibrio entre la sostenibilidad del sistema sanitario y la compensación de la innovación. Además, son una forma de promover el uso coste-efectivo de los medicamentos”.
A la hora de hacer un balance sobre la experiencia del Servicio Catalán de la Salud (CatSalut) en la aplicación de acuerdos de riesgo compartido basados en resultados, Gilabert reconoció que “la experiencia está siendo muy positiva, tanto en términos de efectividad, ya que permite conocer los resultados en la práctica real de los tratamientos y su coste, así como en términos de colaboración público-privado, al favorecer la alineación de objetivos y trabajo colaborativo”.






































