Elçin Ergün es la responsable del área comercial en Merck y, desde Frankfurt, diseña la estrategia de ventas de la farmacéutica más antigua del mundo. Directa y amable en el trato, se encuentra cómoda al hablar de terapias y tecnologías mientras desgrana la alianza global con Pfizer en oncología y la estrategia comercial de la compañía.
Pregunta. Merck y Pfizer tienen un acuerdo para copromocionar Xalkori y han iniciado investigaciones en fase III con avelumab. ¿La estrategia de negocio de Merck es buscar acuerdos?
Respuesta. Sí, esta es la primera alianza global entre dos compañías en el campo de la oncología y desde Merck las estamos buscando. Lo importante es que esos productos estén orientados hacia el consumidor y sean útiles. Además, son necesarias para poder contar con las mejores moléculas y la mejor tecnología. La próxima molécula prometedora, avelumab, está indicada para abordar diversos tipos de cánceres y melanomas con muy malos datos globales de supervivencia. Muchas compañías estaban interesadas en desarrollarla junto a Merck. En otoño pasado firmamos un acuerdo de cooperación y se están desarrollando diferentes moléculas e identificando biomarcadores conjuntamente. Fruto de esa colaboración, que es única en el mercado, podremos combinar esas moléculas con otras terapias y desarrollar nuevos medicamentos capaces de ofrecer soluciones.
P. ¿Veremos nuevos acuerdos con esta u otras compañías?
R. Siempre estamos abiertos a identificar nuevas moléculas y desarrollar nuevos acuerdos con otros actores del sector farmacéutico siempre que cumplan la premisa de satisfacer necesidades médicas no cubiertas.
P. ¿Qué tipo de beneficios espera obtener Merck con esta alianza con Pfizer?
R. Más allá de la confluencia de dos compañías líderes, uno de los beneficios evidentes que obtenemos reside en la combinación del know-how. La clave de este acuerdo está en el ahorro de costes en los ensayos clínicos por un lado y en la nueva posición para mejorar la monitorización en el otro. Además, mucha de la I+D de moléculas se pone en común y supone una serie de sinergias, que se traducen en un mayor progreso en la fase de ensayos clínicos. Lo que nos permite avanzar en la investigación por ejemplo contra los melanomas y el cáncer gástrico, este última con una gran prevalencia en Asia, donde existen tasas de supervivencia muy bajas en esta indicación.
P. La inmunoterapia abre nuevas esperanzas en la lucha contra el cáncer. ¿Cómo puede cambiar la industria con una nueva generación de medicamentos más eficientes?
R. La era del genoma ha traído avances en genética y han multiplicado las posibilidades de desarrollo. Uno de los más importantes es que se han acortado los tiempos de investigación, ya que ahora sabemos qué y dónde buscar gracias a los biomarcadores. Las nuevas tecnologías desarrolladas a través de la inmunoterapia permiten afinar más en el diagnóstico. Respecto a los biomarcadores, en Merck estamos desarrollando una tecnología que permite, en una semana máximo, analizar con un test de sangre, conocida como biopsia líquida, qué biomarcadores son nativos y cuales mutados y de ese modo tener un diagnóstico correcto y completo. Esto que parece sencillo, no lo es tanto, es un gran avance que abre nuevas posibilidades de diagnosis y que se ha instalado por primera vez en todo el mundo en el Vall d’Hebron Instituto de Oncología, en Barcelona. Estamos ante la revolución de la inmunoterapia.
P. ¿Por qué Merck elige promocionar Xalkori primero en Estados Unidos, Canadá, Japón y cinco países de la Unión Europea entre los que está España?
R. Evidentemente si hablamos de Canadá y Estados Unidos la razón es muy obvia en términos geográficos y de población. Son países donde está muy avanzada la investigación en oncología y eso nos permite obtener respuestas más rápidas. La alianza con Pfizer nos permite entrar en estos países cuando en condiciones normales cuesta mucho establecerse en ese segmento y es extremadamente importante para nosotros. Respecto a Europa, en estos cinco países entre los que está España, (Francia, Alemania, Italia y Reino Unido) son los más importantes para las compañías farmacéuticas, pero queremos afianzar nuestra posición a largo plazo. Pero sin duda, la apuesta más decidida pasa por los países emergentes como China o Turquía. No me puedo olvidar de Japón, otro mercado muy importante para Merck y donde empieza el próximo 5 de junio la copromoción de Xalkori.
P. ¿Qué países considera Merck estratégicos para su crecimiento?
R. China es muy importante, al igual que Rusia e India, que importan por su población y el crecimiento económico alcanzado. En pocos años China se convertirá en la primera economía y el primer mercado del mundo, y necesita su propia estrategia. En Merck pensamos que lo primero es desarrollar centros de fabricación y producción local de nuestros medicamentos más primarios y quizá en un futuro no muy lejano producir allí productos de un perfil más alto. Valoramos positivamente los programas del Gobierno chino para facilitar estas sinergias, especialmente en biotecnología. En Brasil comenzaremos en los próximos años con producción local. Para Merck es muy importante la estrategia a largo plazo, somos la farmacéutica más antigua del mundo con casi 350 años en el mercado.
P. ¿África?
R. Es un buen ejemplo, ya que no todas las compañías lo consideran un continente en crecimiento. Nosotros estamos estableciendo oficinas en Angola, Mozambique, Nigeria, Ghana, Etiopía y Kenia. La estrategia es llegar allí pronto, casi los primeros y ofrecer portfolios diferentes en función de las enfermedades endémicas de cada país.
P. ¿Cuál es el rol de España en esta estrategia?
R. Merck lleva establecida en España desde 1924. Es clave para Merck la planta biotecnológica de Tres Cantos y también son primordiales las plantas química y farmacéutica que tenemos en Mollet del Vallès, en Barcelona, en las que fabricamos productos para el mercado español y para exportar. Llevamos tiempo creciendo en España. Merck está haciendo una buena contribución a la economía española y pensamos seguir en esa línea. Nosotros, Merck, creemos en España.
P. ¿Oportunidades de negocio?
R. Sí, y de desarrollo en la investigación de productos oncológicos haciendo ensayos clínicos sobre cáncer pancreático y sarcoma con evofosfamida, de los que esperamos tener resultados positivos a finales de este año. También consideramos a España un buen mercado para desarrollar avelumab y está en nuestra estrategia. En definitiva, muchas oportunidades de desarrollo de moléculas pasan por España porque es un país muy importante para la investigación en Merck. Hemos invertido en España antes, durante y después de la crisis, y lo seguiremos haciendo en los próximos años.






































