España no tiene rival en Europa en lo que a turismo de sol y playa se refiere. Al mismo tiempo, su sector sanitario también es un referente internacional. Juntos, turismo y salud ofrecen un escenario excelente para el desarrollo. El mercado español del turismo sanitario registró 140 millones de euros en 2010, cifra que representó el 2,74 por ciento de la facturación de las clínicas privadas. Para 2015 se espera una facturación de 277 millones de euros (el 3,5 de la facturación) y el objetivo para 2020 es duplicar esa cantidad.
El turismo de salud fue la principal novedad y apuesta de la Feria de Turismo, Fitur, que en su edición de 2015 abrió el espacio Fitur Salud en colaboración con Spaincares, el clúster español de turismo de Salud: más de 400 metros2, con más de 15 expositores, una zona de conferencias y sala de negociación B2B, destinados a vender la veta del turismo sanitario.
¿Qué es?
Se entiende por turismo de salud el desplazamiento de pacientes fuera del país de origen con la motivación de recibir un tratamiento en el que participa personal sanitario, independientemente del marco de provisión de los servicios, que podrá ser hospitalario, residencial o balneario.
Los últimos datos disponibles, facilitados por Deloitte en su Estudio sobre Turismo de Salud indican que este mercado mueve al año más de 13.726 millones de euros. De esa cantidad, más de 7.400 millones corresponden al volumen de negocio registrado por los países receptores de turistas sanitarios, repartido en un 51 por ciento en el continente americano (principalmente en Estados Unidos) y en un 42 por ciento en Europa. El volumen de negocio registrado de los países emisores de turistas sanitarios se cifra en 6.326 millones. En este caso, la mayor parte del pastel, el 51 por ciento, se concentra en Europa.
Asimismo, el turismo sanitario juega, por así decirlo, en dos ligas: por un lado, la de la “Medicina avanzada”, abanderada por Estados Unidos, Alemania, Reino Unido, Francia o Italia; por otro, la low-cost, representada por Tailandia, India, Malasia, Hungría, República Checa, Polonia o Turquía. Ambos ‘bandos’ proporcionan ejemplos de éxito a la hora de recibir turistas sanitarios. Dentro del primer grupo de países, Estados Unidos se ha constituido como un mercado muy enfocado a la oferta de servicios y tratamientos sanitarios de muy alta calidad. Asimismo, la selección del turismo sanitario por el gobierno como una de las líneas de desarrollo estratégico fue clave para el posterior desarrollo del mercado internacional en Tailandia o Turquía.
Las claves del éxito
Dada la complejidad de la cadena de valor del turismo sanitario, la principal baza para captar y fidelizar turistas extranjeros pasa por ofrecer una información completa de los elementos que componen la misma, para empezar, toda la relativa a la información clínica generada en el tratamiento así como recomendaciones y plan de recuperación. En este sentido, ya existen plataformas online que ofrecen información de forma simple y concisa sobre cada uno de los tratamientos que se pueden contratar.
Igual de importante es la denominada “guía del paciente”, que incluye un listado de servicios completos (desde la gestión del visado hasta la recogida en el aeropuerto) que permite al turista superar barreras las intrínsecas a todo desplazamiento internacional.
277
Son los millones de facturación previstos por turismo sanitario en España en 2015, y que prevén doblarse para 2020. Las cifras que mueve este mercado son más grandes debido al perfil del turista sanitario. Gasta entre seis y diez veces más que uno convencional.
Cuarenta
Son los proyectos que existen en torno a cuatro ámbitos (promoción del destino, apoyo al sector turístico, desarrollo operativo y asesoramiento) para atraer turistas sanitarios. España se ha marcado Alemania, Reino Unido y Francia como los tres mercados prioritarios.






































