Alberto Cornejo Madrid | viernes, 17 de julio de 2015 h |

Pregunta. ¿Qué tal va esa búsqueda de ‘superhéroes’ dispuestos a ponerse el antifaz y salvar vidas?

Respuesta. Muy bien. La campaña está siendo todo un éxito social y con un gran tirón mediático.

P. Creo que no sois muy exigentes con el casting, ¿no?

R. En absoluto. A parte de que este casting nunca se cierra, los requisitos que se piden son mínimos.

P. Es decir, no es necesario saber saltar entre azoteas, trepar paredes o cambiarse en cabinas, ¿verdad?

R. Así es. Solo buscamos superhéroes de corazón y, sobre todo, anónimos. Desde cualquier ámbito y posición se puede. Solo basta con querer ayudar a los demás.

P. Todo superhéroe tiene su supervillano. Y el de la salud universal es…

R. El principal se llama falta de acceso a la salud y siempre va acompañado de sus esbirros: pobreza, malnutrición, contaminación… Lamentablemente, nos salen villanos debajo las piedras.

P. ¿En esa terna también incluimos al Doctor Patente?

R. El Doctor Patente se asemeja, valga la redundancia, al Doctor Jekyll y Mr. Hyde. Quiero decir que a veces es muy peligroso pero también necesario en otras. No me opongo frontalmente a las patentes porque reconozco que sin esa protección nadie querría investigar. Eso sí, siempre que no perjudique a la salud pública, como está ocurriendo en España con la hepatitis C. Pero también los propios gobiernos podrían invertir en I+D+i y posteriormente vender licencias.

P. ¿Sigue habiendo en esos gobiernos mucho Iceman ante las desigualdades?

R. Absolutamente. Como decimos en Cataluña, “la pela es la pela”, y mientras siga habiendo intereses económicos, existirán los icemans. Pero deben saber distinguir el grano de la paja. Estamos hablando de salud, no de algo banal.

P. ¿Qué superpoder les arrebatarías?

R. ¡Tienen tantos! Directamente, su capacidad legislativa. Aunque hay quien ya les arrebata este poder. Véase la Organización Mundial del Comercio, que ha conseguido que se vaya a aprobar una ley que permitirá grandes movimientos entre Europa y Estados Unidos en la que los gobiernos han dicho muy poco.

P. Puestos a asignar papeles, a ti te pega el de Capitán Planeta, ¿no? Lo digo por tu afición por la naturaleza.

R. Así es. Me gusta todo lo relacionado con el aire libre. Los deportes de campo, dar paseos por el monte, montar a caballo, ir a coger setas, como buen catalán que soy…

P. Siempre has sido de naturaleza… ¿Solidaria?

R. Siempre. Ya de pequeño era del Domund y en Farmamundi llevo veinte años, casi el mismo tiempo que las paredes.

Por mucho que nos avisen los expertos informáticos, no todos los ‘troyanos’ son malos. Los hay buenos, incluso solidarios, y que merece la pena ‘abrir’ en entrevistas como ésta. Es el caso de Ricard Troiano i Gomá (Mollerussa, Lérida, 1954), actual presidente de Farmamundi, que ha puesto en marcha la campaña publicitaria ‘Se buscan superhéroes para salvar vidas’, con la que reconoce a sus colaboradores y busca sumar nuevos miembros a la causa. A este boticario titular en Viladecavalls le toca ahora asumir la parte más institucional de la ONG, pero donde más ha disfrutado es trabajando sobre el terreno, a pesar de reconocer que una vez allí le puede la desesperación. ¿El motivo? “Soy hiperactivo y cuando veo que algún proyecto no avanza como deberían…”, se justifica. Sobra decir que para buscar los ‘culpables’ hay que apuntar más alto.