alberto cornejo Ciudad Real | miércoles, 27 de marzo de 2013 h |

El Grupo Edifa, formado por 15 cooperativas de segundo rango que en su conjunto copaban en torno al 13 por ciento de la cuota de mercado nacional, será historia a partir del 30 de junio. Esa es la fecha fijada para culminar su proceso de disolución, el cual ya está aprobado e iniciado. La lógica invitaría a pensar que los avisos del sector de la distribución respecto a las nefastas consecuencias que acarrean las medidas de recorte que sufren en los últimos años empiezan a convertirse en realidad. Sin embargo, el crecimiento de la facturación que experimentaba anualmente este grupo (incluso con incrementos en torno al 25 por ciento) obliga a pensar en otras causas que van más allá de una posible inviabilidad económica. Su presidente, Vicente Coca, también máximo dirigente de la Cooperativa Farmacéutica de Ciudad Real (Cofarcir), una de las cooperativas integradas en este grupo, las analiza para EG.

Pregunta. Si los resultados anuales del grupo indican que Edifa gozaba de buena salud económica, ¿qué motivos han provocado esta disolución?

Respuesta. Aunque el Grupo Edifa no es inmune al contexto económico en el que se mueve la distribución nacional, la decisión no está directamente relacionada con la época de recortes e incertidumbre que vive el sector. Se debe a la decisión original de un subgrupo de cooperativas que se integra en Edifa (el Grupo Cruzfarma, formado por seis distribuidoras), que deseábamos un cambio estratégico y buscar una unión con el grupo Unne. Aproximadamente el 50 por ciento de las cooperativas que formamos Edifa queríamos dar este paso.

P. Imagino que esa separación tendría unos efectos colaterales en las que permaneciesen, ¿verdad?

R. Exacto. Si la mitad de las cooperativas abandonamos Edifa, una decisión que estaba tomada, aquellas que permaneciesen en el grupo tendrían que afrontar los mismos gastos de mantenimiento, pero siendo asumidos en adelante solo por ellas. Es decir, doblarían estos costes. Por eso, el consejo de administración decidió de forma unánime que lo mejor era la disolución. Los resultados de los informes realizados por nuestros gerentes así lo aconsejaban.

P. En resumen, ¿la decisión corresponde a estrategias comerciales y no debido a unos malos resultados globales del grupo?

R. Sí, aquellas cooperativas que deseamos aliarnos con el Grupo Unne lo hacemos por un interés puramente estratégico, porque creemos que será más beneficioso para nuestro desarrollo. El objetivo es abaratar costes, obtener más facilidades para desarrollar nuevos servicios… Se puede decir que el 90 por ciento de esta decisión de abandonar el grupo Edifa se basa en motivos de estrategia comercial.

P. Tras esta decisión, ¿puede esconderse también un posible malestar porque unas cooperativas tirasen más del carro que otras?

R. Es normal que en una asociación de tantos miembros, como es el caso del Grupo Edifa, unos se impliquen más que otros. El Grupo Cruzfarma se implicaba mucho, mientras que otras cooperativas integradas en Edifa se movían con más lentitud, o menos interés, por así decirlo. En este sentido, sí había ciertas tensiones. Esa diferencia de tiempos, de tensiones, propició que Cruzfarma comenzase a tener contactos con Unne para valorar nuevas opciones de futuro. Nunca hemos querido ir por libre, ya que se ha propuesto y aconsejado al resto de cooperativas que se uniesen a esta alianza con Unne.

P. Desde el sector de la distribución se insiste en que las sinergias son la mejor respuesta a los cambios que atraviesa el sector. Aunque en el caso de Edifa esta estrategia no ha tenido un buen final, ¿cree que el presente y futuro sigue pasando por las sinergias?

R. Siempre que las cooperativas de segundo grado se agrupan lo hacen con ese objetivo de buscar sinergias que ahorren costes y, a la vez, permitan aumentar servicios. En definitiva, aumentar la eficiencia. Unirse para ser mejores, en conjunto y a nivel individual. Cualquier sinergia tiene que tener por objetivo la mejora de la situación de las partes que la formen. Por eso sigo creyendo que en los próximos años el sector tenderá a concentrarse.

P. Para una cooperativa de segundo grado, de ámbito eminentemente local, ¿ir por libre es, actualmente, un suicidio?

R. Para aquellas cooperativas que, por ejemplo, no superen por sí mismas un 1 ó 2 por ciento de cuota de mercado, considero que solo les queda un camino: la asociación. Por eso, vuelvo a recordar que el Grupo Cruzfarma está animando al resto de cooperativas de Edifa a que se unan a esta nueva alianza con Unne. De verdad creemos que pueden obtener beneficios de esta unión.

P. Una vez confirmado el cese de operaciones, ¿cuál es la hoja de ruta para completar el proceso?

R. Tras aprobarse el cese de operaciones por el consejo de administración, el siguiente paso será la celebración el próximo 21 de abril de una asamblea extraordinaria para ratificarlo con los socios. Durante los próximos meses se irá completando el proceso pero, en lo que respecta a cuestiones logísticas, hasta el 30 de junio continuaremos funcionando como hasta ahora, aunque ya se ha comunicado esta decisión a los laboratorios con los que opera nuestro grupo.