alberto cornejo Sevilla | viernes, 18 de octubre de 2013 h |

Si hay un profesional ligado a la receta electrónica ese es Manuel Ojeda, vicepresidente del Colegio de Farmacéuticos de Sevilla. Él fue quien, hace diez años, el 29 de octubre de 2003, realizó en su oficina de farmacia la primera dispensación electrónica en España. Lejos de conformarse con ello, ahora también es pionero a nivel europeo. Él fue, el pasado 17 de octubre, el primero en probar la e-receta europea, la cual se enmarca en el proyecto epSOS que lidera Andalucía.

Pregunta. Lo primero de todo, ¿qué tal fue la experiencia?

Respuesta. El objetivo era hacer una dispensación real a pacientes extranjeros que estuviesen in situ en la farmacia, y el resultado fue satisfactorio. Se probó con pacientes italianos, suecos y finlandeses. Con su tarjeta sanitaria comprobaba su nacionalidad, y una vez hecho este paso accedía informáticamente a los datos de salud registrados en su país de origen, al listado de prescripciones pendientes de retirar y procedía a dispensar.

P. ¿Se detectó en esta prueba algún inconveniente?

R. Tuve un problema con una de las prescripciones, ya que reflejaba un envase (100 dosis) que no existe en España. Pero no es un problema específico de la e-receta europea, sino de la diferente terminología que existe entre los países europeos en formas farmacéuticas y administración. Estamos condenados a elaborar un glosario común y, por qué no, la receta electrónica europea puede ser una nueva excusa para avanzar en ello.

P. El proyecto epSOS persigue que un paciente europeo acceda a su medicación en cualquier punto de la UE. ¿Qué plazos manejan?

R. Es un macroproyecto que implica a muchos países y grupos de trabajo y, por tanto, es difícil hablar de plazos. Tras esta primera prueba, el siguiente paso será probar la e-receta europea de una forma más constante y global. Se hará en el primer semestre de 2014 en las farmacias de la Costa del Sol, por la gran afluencia de pacientes extranjeros que reciben.

P. En Andalucía se estrena la e-receta europea mientras que en otras regiones no hay rastro de este sistema. ¿Cara y cruz en España?

R. No estoy de acuerdo. En España solo hay cara. Incluso aquellas regiones que más retrasadas van en la implantación de este sistema están por encima o al mismo nivel de dispensaciones electrónicas del resto de países europeos. Cualquier región que a nivel de e-receta nacional viaje en el vagón de cola resiste la comparativa con Europa. Lo que sí resulta paradójico es que en mi farmacia pueda realizar una dispensación electrónica a un paciente europeo y no pueda hacerlo con pacientes que no sean andaluces.

P. La dichosa interoperabilidad de los modelos autonómicos. Como experto, ¿lo ve imposible?

R. No es un problema de su compatibilidad y sí de los procesos que hay detrás para la posterior facturación de recetas. Lo lógico sería un solo modelo y no diecisiete. Pero ya no hay vuelta atrás, la solución no está en la farmacia sino en las administraciones.