Dr. Bartolomé Beltrán, director de Prevención y Servicios Médicos del Grupo Antena3 | viernes, 13 de septiembre de 2013 h |

Todo el mundo está contento. María José Sánchez Rubio, la nueva consejera de Sanidad de la Junta de Andalucía, viene con la bandera de la Cruz Roja en la mano y un zurrón de buenas intenciones conquistadas todas ellas en la atención a víctimas, mayores, dependientes y aderezada con el conocimiento de la conciliación de la vida laboral y familiar, la atención a la dependencia, a menores, víctimas y agresores de abusos sexuales, y con un enorme conocimiento de fundaciones dedicadas al desarrollo solidario y a los Servicios Sociales.

Una psicóloga debe tener paz interior para conseguir la eutimia necesaria en los que tiene en frente. Ahora emerge con nitidez en el panorama sanitario andaluz en donde la trepidante María Jesús Montero deja un estilo muy particular y como consecuencia de sus dedicaciones divisiones, unas lógicas y otras menos comprensivas, en el panorama sanitario de Andalucía. La psicóloga Sánchez Rubio, nacida en el pueblo malagueño de Casarabonela, tendrá que encomendarse precisamente este fin de semana a la Virgen del Rosario, tradicional romería en estos días en su pueblo para que le alumbre el camino.

Tendrá que desbrozar su trabajo en áreas anfractuosas y deberá diseccionar las filias y las fobias generadas por Montero. Está claro que a veces no se trata de actitudes personales sino de que con el tiempo se acaba teniendo una visión de la gestión sanitaria adecuada a la filosofía de cada uno. Tiene la oportunidad esta malagueña enraizada en Granada de transitar partiendo de folios en blanco, cosa que esperan de ella las organizaciones sanitarias médicas, productivas y especializadas.

Ha acudido en su socorro social la industria farmacéutica quien publicó rápidamente un comunicado en que le brindaban su colaboración deseándole éxito, cosa que es fundamental y siempre indicativa de que el feedback de las decisiones no pisa ni vicios públicos ni tampoco voluntades privadas.

La industria del medicamento quiere reunirse con la consejera en cuanto tome posesión para trasladarle las principales preocupaciones del sector farmacéutico en esa comunidad y quiere afianzar un escenario de entendimiento en beneficio de las prestaciones que reciben los ciudadanos andaluces. La consejera tiene buena imagen entre los médicos y así el presidente del colegio de Granada, Javier de Teresa, nos decía de un tirón que era buena gente, dialogante, cercana, experta en Asistencia Social y en el ámbito sociosanitario, que conocía bien la sanidad granadina y que sobre todo es una política que se va a sentar más a dialogar.

De Teresa dijo que creía que se rodeará de gente adecuada porque es muy lista y sabrá organizar su propio escenario político. Así que esta diplomada en Trabajo Social y Gerontología que ya ha dicho estar muy orgullosa de formar parte de este primer Gobierno andaluz deberá garantizar, como ha matizado, la prestación del servicio público de salud y el de servicios sociales que incluye el desarrollo de la ley de dependencia. Todos los sectores sanitarios esperan grandes cosas de esta “bonelense”. Que sea todo para bien. Seguro.