| viernes, 01 de julio de 2011 h |

Dr. Bartolomé Beltrán, director de Prevención y Servicios Médicos del Grupo Antena3

Hace poco comprobé que después de todos los avances clínicos y quirúrgicos para encauzar la curación de las enfermedades, al final del camino, mientras esperamos terapéuticas diana tipo biología molecular, caso de la leucemia mieloide crónica (con Imatinib y ahora con Nilotinib), lo mejor es trabajar por la seguridad de los pacientes. De esa manera he descubierto que los medicamentos también tienen su enjundia en este asunto. Por eso, asegurar la seguridad de los pacientes se ha erigido en una prioridad para la OMS, para el Ministerio de Sanidad y para las autonomías. Para Roche, según comentó Francisco Parras, su gerente de Relaciones Institucionales, “una de las prioridades es garantizar la máxima seguridad en la medicación”. Con este motivo se celebró en Valencia una jornada que pretendía como objetivo “el error cero en el uso de medicamentos”.

José Luis Poveda, del Hospital La Fe y presidente de la SEFH, dio a conocer el “Programa hospitalario integral de prevención de errores de medicación”. A su juicio, “disponemos de los conocimientos y los recursos adecuados para tratar de llegar al error cero en la medicación, es decir, para administrar cada fármaco al paciente correcto, a las dosis y a la hora adecuada, y por la vía correcta”. Por su parte, Víctor Jiménez, del Hospital Doctor Peset, habló sobre la importancia que tiene la medición de los efectos adversos como paradigma de la calidad asistencial, mostrando los positivos resultados obtenidos en su hospital con el seguimiento de un programa de calidad asistencial y seguridad del paciente oncohematológico. Y es que, se estima que un 8,4 por ciento de los pacientes ingresados en los hospitales españoles presentan algún efecto adverso (según el estudio Eneas), un tercio de los cuales son producto de un error en el empleo de fármacos.

Se entiende por error de medicación cualquier incidente prevenible que puede causar daño al paciente o dar lugar a una utilización inapropiada de los mismos, cuando éstos están bajo el control de profesionales sanitarios o del paciente. En el medio hospitalario, debido al elevado consumo de fármacos y al complejo sistema de utilización de medicamentos, estos fallos de medicación son especialmente frecuentes.

En los últimos años se han hecho grandes esfuerzos en España para tratar de minimizar estas situaciones, implementándose medidas y programas de prevención que están soldándose con una significativa reducción y un considerable ahorro para el sistema sanitario. Y es que aproximadamente el 50 por ciento de estos errores de medicación son prevenibles. Así se ha puesto de manifiesto en esta jornada sobre Avances de Seguridad de la Medicación. El acto contó con la intervención del secretario de Sanidad de la Generalitat Luis Rosado, que ya pisaba la raya de su nuevo cargo como consejero de Sanidad valenciano. Empieza bien Rosado pues lo hace con la esencia del sanitario. La seguridad de los pacientes. Enhorabuena.